Congresista peruana defiende embarazos infantiles tras violación y llama al aborto "pena de muerte"
Una vez más, la ultraderecha latinoamericana muestra su rostro más cruel. La congresista peruana Milagros Aguayo, del partido ultraconservador Renovación Popular, ha causado indignación al defender que niñas de 10 a 13 años violadas mantengan sus embarazos, calificando el aborto como una "pena de muerte" para el feto.
En declaraciones que han generado repudio en redes sociales, Aguayo reveló que dirigía un refugio para menores violadas embarazadas y aseguró que "ninguna de las niñas que dieron a luz se arrepiente". La pastora evangélica, ahora candidata al Senado peruano, justificó su posición argumentando que "la víctima de todo este cuadro de dolor es el bebé".
El negocio del fundamentalismo religioso
Durante una entrevista en el podcast 'Za Gente', Aguayo explicó que hace una década abrió una casa refugio que recibía menores enviadas por el Ministerio de la Mujer y juzgados de familia. Sin embargo, sus declaraciones revelan una perspectiva que prioriza la ideología religiosa por encima del bienestar de las víctimas infantiles.
La candidata, conocida por promover el movimiento 'Provida' en el Congreso peruano, insistió en que cuando una niña es violada, lo importante es "poder arrancar el dolor del corazón" y mostrarles "amor y empatía". Pero, ¿qué clase de empatía es obligar a una menor a cargar con las consecuencias físicas y psicológicas de una violación?
Cifras que duelen
Los datos oficiales del Sistema de Registro del Certificado de Nacido Vivo revelan una realidad desgarradora: en 2025 se registraron 993 nacimientos de madres entre 10 y 14 años en Perú. Cada una de estas cifras representa una niña cuya infancia fue arrebatada por la violencia sexual.
Aguayo también arremetió contra lo que llamó una "agenda internacional que está trabajando mucho para evitar que los niños nazcan", refiriéndose a los esfuerzos por legalizar el aborto. En Perú, esta práctica solo es legal en casos terapéuticos desde 1924, una de las legislaciones más restrictivas del continente.
Más allá del aborto: homofobia institucional
La congresista no se limitó a atacar los derechos reproductivos. También se pronunció contra el matrimonio igualitario y la adopción por parejas del mismo sexo, argumentando que "un niño necesita una madre y un padre".
Con un discurso cargado de prejuicios, Aguayo llegó al extremo de advertir que permitir estos derechos abriría la puerta a que "tres hombres adopten un niño", mostrando su profundo desconocimiento sobre diversidad familiar y derechos humanos.
Aguayo ocupa la segunda posición en la lista senatorial de Renovación Popular, partido cuyo candidato presidencial es el exalcalde de Lima, Rafael López-Aliaga, conocido por sus posturas ultraconservadoras.
Mientras las mujeres y niñas peruanas siguen luchando por sus derechos básicos, figuras como Aguayo representan los sectores más reaccionarios que buscan perpetuar un sistema de opresión disfrazado de "valores familiares".