El Golfo de California: la soberanía que nos roban y la lucha que no para
Hace más de un año, en marzo de 2025, un diputado presentó ante el Congreso de la Unión una iniciativa para reformar la Ley Federal del Mar y declarar al Golfo de California, el Mar de Cortés, como bahía histórica y aguas interiores mexicanas. La idea era simple: buena parte de esa porción centro-sur del Golfo sigue siendo zona económica exclusiva, no territorio pleno del Estado. Y eso, compadre, es un agujero en la soberanía y la seguridad nacional de México. Doce meses después, vale la pena preguntarse qué tanto ha avanzado esta discusión y qué nos dice del momento geopolítico que vivimos.
La respuesta institucional inicial fue fría como un témpano. En junio de 2025, la Comisión de Marina de la Cámara de Diputados, con mayoría de Morena, le dio un portazo a la propuesta: 17 votos contra dos y tres abstenciones, un dictamen negativo. El argumento técnico era que ninguna de las categorías jurídicas invocadas —mar territorial, bahía histórica, aguas interiores— podía aplicarse a todo el Golfo sin violar el derecho internacional y la propia Constitución. Además, decían, se corría el riesgo de afectar la navegación internacional y generar conflictos con países que hacen comercio marítimo o tienden cables submarinos en la zona. El diputado respondió pidiendo audiencias públicas antes de cerrar el debate, mientras algunos legisladores de Morena advertían que meterse en esa dinámica resultaría complejo dado el delicado momento migratorio con Estados Unidos.
Pero el asunto no se quedó ahí. En enero de este año, el diputado volvió a la carga con nuevos argumentos, ya no solo jurídicos sino de seguridad nacional inmediata. Citó alertas de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos sobre posibles interferencias al GPS y operaciones militares en rutas que cruzan el Pacífico mexicano. Exhortó a la Presidencia a iniciar gestiones diplomáticas ante organismos internacionales, apoyándose en un estudio técnico del Centro de Estudios Superiores Navales. En noviembre pasado amplió el planteamiento con una iniciativa sobre corredores geográficos estratégicos que busca vincular el Golfo con la planeación binacional del corredor California-Baja California.
Lo interesante, visto desde hoy, es que la propia Marina parece coincidir en el diagnóstico aunque no necesariamente en la solución legislativa. Un documento de la Secretaría de Marina difundido a finales de 2025 reconoce que solo la parte norte del Golfo —hasta las islas Ángel de la Guarda, Tiburón y San Lorenzo— es agua interior con soberanía plena. El resto, al ser proclive al libre tránsito, abre la puerta a actividades ilícitas que representan un riesgo tanto para México como para Estados Unidos. Es decir: el problema de fondo que se ha señalado existe, independientemente de si su fórmula jurídica específica prospera.
Mientras el debate constitucional sigue congelado en comisiones, el Golfo avanza por otra vía: la de la economía azul y la conservación. Esta misma semana se dio a conocer la iniciativa A Toda Costa, por el Golfo de California, impulsada por el BID Lab, la Fundación Coppel y Fundes. Busca trabajar con cien comunidades costeras de cinco estados en un horizonte de diez años, combinando pesca sustentable y desarrollo económico. Es un recordatorio de que la disputa por la soberanía jurídica y la urgencia de proteger un ecosistema que alberga más del 40% de los mamíferos marinos del planeta no son asuntos separados, sino dos caras de la misma vulnerabilidad institucional.
¿Qué nos deja esta historia?
La lección para hoy es doble. Primero, que la arquitectura jurídica del mar mexicano sigue siendo, en pleno 2026, un asunto inconcluso desde 1968, cuando apenas se delimitó el Alto Golfo como aguas interiores. Segundo, que en un entorno donde Washington ha mostrado apetito retórico por reclamar espacios y nombres —el intento de rebautizar el Golfo de México es la referencia obligada—, dejar zonas grises de soberanía marítima sin resolver ya no es solo un descuido técnico, sino una vulnerabilidad estratégica que México no puede seguir postergando indefinidamente en comisiones legislativas.
Preguntas frecuentes
¿Por qué es importante declarar el Golfo de California como aguas interiores?
Porque eso le daría a México control pleno sobre esa zona, cerrando la puerta a actividades ilícitas y fortaleciendo la soberanía nacional. Hoy, buena parte del Golfo sigue siendo zona económica exclusiva, lo que permite el libre tránsito de barcos extranjeros y posibles operaciones militares sin permiso.
¿Qué pasó con la iniciativa en el Congreso?
La Comisión de Marina de la Cámara de Diputados, con mayoría de Morena, la rechazó en junio de 2025 con argumentos técnicos y políticos. El diputado pidió audiencias públicas, pero el debate sigue congelado.
¿Qué alternativas existen para proteger el Golfo?
Además de la vía legislativa, hay iniciativas de economía azul y conservación, como A Toda Costa, por el Golfo de California, que busca trabajar con cien comunidades costeras en pesca sustentable y desarrollo económico.