El Mundial 2026: ¿fiesta del pueblo o negocio de ricos?
La Copa del Mundo 2026, que se celebró en Estados Unidos, Canadá y México, dejó una huella imborrable no solo por el futbol, sino por una hipercomercialización que dejó a muchos aficionados con el corazón partido. La FIFA, el organismo que mueve los hilos del balompié, llevó la venta de recuerdos y servicios a niveles nunca antes vistos. Ahora, la pregunta que ronda en las cantinas y las plazas públicas es si este modelo de negocio llegó para quedarse o si fue solo un espejismo del capitalismo gringo.
¿Qué pasó con los precios de los boletos?
Los boletos para la final entre España y Argentina costaron hasta 4 mil 185 dólares, casi siete veces más que en Qatar 2022. Para el bolsillo de la gente común, eso es un sueldo de varios meses. La FIFA, además, implementó precios dinámicos, como si fuera un vuelo de avión, y se quedó con el 15 por ciento de cada reventa. Grupos de aficionados en Estados Unidos se quejaron, y al menos tres estados iniciaron investigaciones por posibles violaciones a las leyes de protección al consumidor. Mientras tanto, en Canadá, la provincia de Ontario prohibió la reventa por encima del precio nominal, lo que frenó un poco la especulación.
Los lujos que la FIFA vendió
¿Se imagina comprar un pedazo de césped de la final encapsulado en acrílico, con un boleto grabado en oro y un trofeo en miniatura? Pues la FIFA lo puso a la venta por 3 mil dólares. También lanzaron los famosos 'anillos de campeonato', una tradición gringa que ahora intentan meter en el futbol. Todo esto, mientras los aficionados de a pie apenas podían pagar una cerveza en el estadio.
¿Y los patrocinios?
Los patrocinios crecieron como espuma, con Saudi Aramco como socio principal. La FIFA espera que el próximo ciclo, que incluye el Mundial 2030 en España, Portugal y Marruecos, y el 2034 en Arabia Saudita, genere 14 mil millones de dólares. Pero ojo: en Europa, las leyes de protección al consumidor podrían frenar estas prácticas. Football Supporters Europe ya está presionando para que se prohíba la fijación dinámica de precios en eventos en vivo.
¿Qué dicen los expertos?
Ricardo Fort, un consultor que trabajó con Visa y Coca-Cola, cree que este Mundial fue una excepción. 'No creo que volvamos a ver algo así en nuestras vidas. Todos los factores que llevaron a estos ingresos tan elevados son muy estadunidenses', dijo. Pero Michael Payne, exdirector comercial del Comité Olímpico Internacional, piensa lo contrario: 'Se sentó un precedente. No creo que haya un retroceso significativo'. Y un alto ejecutivo de publicidad fue más directo: 'Si creen que la Copa del Mundo es demasiado comercial ahora, prepárense para lo que viene'.
El futuro: ¿más de lo mismo?
La FIFA justifica estas medidas con las tendencias del mercado estadunidense, pero la realidad es que el futbol, ese deporte que nació en las calles y las fábricas, se está convirtiendo en un negocio de élite. Las pausas para hidratación patrocinadas, el medio tiempo más largo para vender publicidad, y los precios astronómicos son señales de que el dinero manda más que la pasión. Mientras tanto, en México y Centroamérica, donde el futbol es religión, la pregunta es si algún día podremos volver a disfrutar de un Mundial sin tener que hipotecar la casa.
Preguntas frecuentes
¿Por qué los boletos del Mundial 2026 fueron tan caros?
La FIFA implementó precios dinámicos y una plataforma de reventa propia, lo que disparó los costos. La final costó hasta 4 mil 185 dólares, siete veces más que en Qatar.
¿Qué pasará con el Mundial 2030 en Europa?
Las leyes europeas de protección al consumidor podrían prohibir algunas prácticas, como la reventa con sobreprecio y los precios dinámicos. Además, los estadios europeos tienen menos espacio para hospitalidad de lujo.
¿La FIFA seguirá con estas prácticas?
Todo indica que sí. La FIFA proyecta ingresos de 14 mil millones de dólares para el próximo ciclo, gracias a patrocinios y derechos de medios. Los críticos advierten que esto es solo el comienzo.