¡Paciencia y coraje! Ricardo Marín y el triunfo que supo a gloria para Chivas
El fútbol, como la vida misma, a veces se gana con el corazón más que con la cabeza. Y eso lo sabe bien Ricardo Marín, el delantero del Guadalajara que, con una jugada de esas que no se olvidan, le dio a su equipo un triunfo agónico sobre el FC Juárez. Fue en la Jornada 2 del Apertura 2026, cuando el reloj ya marcaba el minuto 95:55, y el 'Piojo' Alvarado, con un toque certero, mandó la pelota al fondo de la red para sellar el 1-0. Pero, ¿cómo se logra eso cuando todo parece perdido? La respuesta, según Marín, es simple: paciencia, mucha paciencia.
¿Por qué la paciencia fue la clave del triunfo?
El partido no fue un paseo. Los Bravos de Juárez, con un planteamiento defensivo que parecía una muralla, le cerraron los caminos al ataque rojiblanco. Pero el equipo nunca perdió la calma. 'La verdad, qué alegría. Veníamos trabajando muy bien como para ganar los tres puntos. Sabíamos que iba a ser un partido complicado, que Juárez nos iba a hacer un buen partido y así fue. Lo bueno es que no bajamos los brazos, seguimos luchando hasta el final y fue que se nos dio el resultado', declaró Marín al término del encuentro, con la emoción todavía a flor de piel.
La insistencia que tuvo recompensa
El atacante explicó que el cuerpo técnico, liderado por Gabriel Milito, les pidió mantener la calma y mover el balón con paciencia. 'Sabíamos que teníamos que tener paciencia, llevarlos de un lado al otro y que con las entradas se iba a generar el gol, y así fue. Tuve la oportunidad de darle el pase al Piojo y afortunadamente sacamos los tres puntos', comentó. Y es que la insistencia, esa terquedad de los que creen en la lucha, terminó por dar sus frutos.
¿Qué instrucción recibió Marín de Gabriel Milito?
Cuando Marín ingresó en la recta final, el técnico le dio una indicación clara: 'Me pidió refrescar al equipo, seguir presionando, que ahí estábamos encima, que iba a caer el gol. Afortunadamente, con el tiempo que pude generar y ganar el salto, pude dar la asistencia y así fue'. Y así, en la última jugada, Marín ganó el balón dentro del área y lo recentró para que el 'Piojo' Alvarado apareciera como un fantasma frente al arco y empujara la pelota a la red.
Una lección para el futuro
Más allá del triunfo, Marín aseguró que el equipo debe tomar este partido como aprendizaje. 'La lección es la paciencia. Saber que todos los rivales nos van a jugar así, que va a ser muy complicado abrirlos y tener paciencia para mover el balón y concretar las llegadas que tengamos', afirmó. Y es que en un torneo donde cada punto cuenta, la capacidad de mantener la calma bajo presión puede ser la diferencia entre el éxito y el fracaso.
¿Qué sigue para Chivas?
Con la primera victoria del semestre en el bolsillo, Chivas buscará darle continuidad al resultado cuando visite a Puebla el próximo viernes en la Jornada 3, en el último compromiso antes de la pausa por la Leagues Cup. Mientras tanto, Ricardo Marín dejó claro cuál considera que debe ser el camino del equipo: mantener la calma, insistir y confiar en que las oportunidades terminarán por llegar. Porque, como él mismo lo demostró, la paciencia no es solo una virtud, es una estrategia de lucha.