Ramones cumple 50 años: el punk sigue más vivo que nunca y el homenaje en Los Ángeles lo demostró
El 23 de abril de 1976, cuatro chamacos de Nueva York lanzaron un disco que iba a cambiar el rock para siempre. Medio siglo después, el legado de Ramones no solo sigue intacto, sino que se celebró por todo lo alto en el cementerio de Hollywood Forever, en Los Ángeles, con un tributo que juntó a viejas glorias y a la nueva generación del punk.
¿Cómo fue el tributo oficial por los 50 años de Ramones?
La noche del domingo 30 de agosto fue histórica. El supergrupo Cretin Family, formado por Billie Joe Armstrong de Green Day, Tim Armstrong de Rancid, Travis Barker de blink-182 y C.J. Ramone, quien tocó con la banda original en sus últimos años, se subió al escenario por primera vez juntos. Una verdadera joya para los cuates del punk.
La conexión entre generaciones fue el corazón del evento. Mientras C.J. Ramone representaba la sangre directa de la banda neoyorquina, los otros tres músicos encarnaban a esos chamacos que crecieron escuchando los discos de Ramones y que luego formaron sus propias bandas. El repertorio fue un viaje por la historia del grupo, con canciones como Durango 95, Rockaway Beach, Cretin Hop, Gimme Gimme Shock Treatment, Sheena Is a Punk Rocker, I Wanna Be Sedated y el himno eterno Blitzkrieg Bop.
La noche tuvo invitados de lujo. Fred Armisen se aventó Danny Says, Jason Freese de Green Day se sumó para Do You Remember Rock 'n' Roll Radio? y las chicas de The Linda Lindas, una banda joven que está dando de qué hablar, tocaron California Sun e I Wanna Be Sedated. El cierre fue apoteósico: Billy Idol apareció para interpretar Beat on the Brat y Ready Steady Go, antes de que todos cantaran Blitzkrieg Bop como si no hubiera mañana.
¿Por qué el cementerio Hollywood Forever fue el escenario perfecto?
No fue casualidad. Ahí descansan los restos de Dee Dee Ramone, el cofundador, compositor y bajista, y también está el monumento dedicado a Johnny Ramone, el guitarrista. El homenaje se hizo literalmente sobre la tierra donde vive la memoria de la banda. Además, John Travolta fue el maestro de ceremonias y hubo hasta doble función de cine con Carrie, que también cumplió 50 años, y Propeller One-Way Night Coach, la cinta debut como director del artista Shepard Fairey, quien también puso un DJ set.
Pero no todo fue fiesta. Los ingresos del evento se destinaron a la investigación contra el cáncer del Dr. David Agus en el Ellison Institute. Una muestra de que el punk también tiene corazón.
¿Qué hizo tan especial al álbum debut de Ramones?
Hay que ponerse en contexto. En 1976, el rock estaba dominado por producciones enormes, solos interminables y canciones de seis minutos. Ramones llegó con 14 canciones en poco más de media hora. Pura velocidad, guitarras crudas y letras que hablaban de aburrimiento, adolescencia, romance y una buena dosis de provocación.
El disco no fue un éxito comercial inmediato. Llegó al puesto 111 del Billboard 200, pero su influencia fue creciendo con los años hasta convertirse en la base del punk y del pop punk de los 90. En 2012, la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos lo incorporó al National Recording Registry por su importancia cultural, histórica y estética. Nada mal para un disco que parecía demasiado simple para el mercado.
La portada, esa foto en blanco y negro de los cuatro integrantes tomada por Roberta Bayley, se volvió una de las imágenes más reconocibles del rock. Sin grandes artificios, pura actitud.
¿Qué significa Ramones 50 años después?
Este tributo no celebró solo un disco. Celebró una idea: que cuatro músicos con canciones de tres minutos y una imagen sencilla podían cambiar la historia. Que no necesitabas ser un virtuoso para hacer música que moviera a la gente. Que la energía y la honestidad valen más que la perfección técnica.
Y aquí estamos, medio siglo después, con bandas nuevas como The Linda Lindas demostrando que la llama sigue prendida. Porque como dice el grito que abrió todo: Hey! Ho! Let's go! El punk no se murió, nomás se está tomando un respiro.