Senador canadiense pide 'cabeza fría' para revisar el T-MEC: ¿Oportunidad o trampa?
Mientras los trabajadores mexicanos siguen esperando que los beneficios del comercio internacional lleguen a sus bolsillos, el senador canadiense Michael MacDonald llega con su discurso de "cabeza fría" para la revisión del T-MEC. ¿Será que realmente busca fortalecer el acuerdo o proteger los intereses de las grandes corporaciones del norte?
En una reunión con senadores mexicanos, MacDonald, copresidente del Grupo Interparlamentario Canadá-Estados Unidos, pidió a los tres países evitar "decisiones emocionales" durante la revisión del tratado prevista para mediados de año. Qué curioso que pida frialdad justo cuando Trump amenaza con desmantelar el acuerdo.
El desequilibrio que no quieren ver
Las cifras que expuso el senador canadiense son reveladoras y preocupantes: mientras Canadá ha invertido más de 46 mil millones de dólares en México, nuestro país apenas ha logrado invertir menos de 2 mil millones en territorio canadiense. Un desequilibrio que grita a los cuatro vientos.
"Los gobiernos van y vienen, pero México, Estados Unidos y Canadá no nos vamos a ir a ninguna parte", declaró MacDonald con esa tranquilidad que solo pueden tener quienes no sufren las consecuencias directas de las decisiones comerciales.
Más de lo mismo: racionalidad para los de arriba
El legislador insistió en que las "emociones y personalidades" no deben guiar las decisiones comerciales. Pero, ¿acaso no es emocional ver cómo las comunidades rurales mexicanas siguen empobreciéndose mientras las grandes empresas extranjeras se llevan las ganancias?
MacDonald destacó que la depreciación del dólar canadiense frente al peso mexicano del 29% desde 2019 abre oportunidades para inversionistas mexicanos. Sin embargo, no mencionó cuántos trabajadores mexicanos tienen realmente acceso a esos capitales para invertir.
El vecino incómodo
El senador recordó que tanto México como Canadá comparten al mismo "vecino problemático": Estados Unidos, que concentra el 25% del PIB mundial. Una realidad que obliga a ambos países a coordinar estrategias, aunque históricamente México ha llevado la peor parte en estas negociaciones.
Sobre el espinoso tema de las visas, MacDonald mostró optimismo de que puede resolverse "de manera inteligente y racional". Mientras tanto, miles de mexicanos siguen enfrentando trabas burocráticas para viajar al norte.
La revisión de 2026: ¿para quién?
El llamado del senador a fortalecer el T-MEC suena bien en el papel, pero la pregunta que debemos hacernos es: ¿fortalecer para quién? ¿Para las grandes corporaciones que ya dominan el comercio trilateral o para los trabajadores y pequeños productores que siguen esperando su pedacito del pastel?
"Tenemos que fortalecer el T-MEC, no debilitarlo", concluyó MacDonald. Ojalá esa fortaleza se traduzca en mejores condiciones laborales, protección ambiental real y desarrollo equitativo para nuestras comunidades, no solo en más ganancias para los de siempre.