¡Ay, qué miedo! Capturan al 'R1' en Atotonilco el Alto y el centro quedó como pueblo fantasma por horas
Atotonilco el Alto, Jal. — Con todo el barullo de los soldados y los balazos, la detención de Ramón Ángel 'N', alias 'R1', dejó un muertito, un detenido y cinco horas de puro terror en el centro de este pueblito. La gente, que ya había vivido días de miedo en febrero, otra vez se encerró en sus casas y cerró sus changarros.
El gobierno federal dice que este 'R1' era el jefecito de 'Los Rs', una célula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Lo agarraon después de meses de investigaciones de la Secretaría de Seguridad, el Ejército y el Centro Nacional de Inteligencia. Según el secretario Omar García Harfuch, este cuate es el que planeó el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, aquel 1 de noviembre del año pasado, en pleno Festival de las Velas.
¿Cómo fue el operativo que dejó a todos asustados?
Los vecinos cuentan que todo empezó cuando un Volkswagen Jetta blanco pasó como rayo, en sentido contrario, por las calles del centro. Atrás venían tres camionetas del Ejército. 'Venía bien recio. Atrás de ellos venían los soldados. El del carro blanco tiró un balazo... Ya quise cerrar la puerta y los soldados gritaron: ¡Métanse, métanse!', contó una señora que lo vio todo.
El desmadre fue tan grande que hasta pidieron una escalera para tapar las cámaras de seguridad de las casas. La calle Cristóbal Colón quedó con una mancha de sangre y una chamarra roja de Mickey Mouse tirada. El Jetta blanco, todo baleado, se lo llevó la grúa.
¿Y la policía municipal? Ni se enteró
El comisario de Seguridad Pública de Atotonilco, Jorge Alberto Cárdenas Madrigal, dijo que ellos no sabían nada. 'Nosotros desconocíamos del operativo que trae el Ejército Mexicano porque ellos son de otra área, son de área federal', explicó. Los municipales llegaron solo cuando oyeron los balazos y ayudaron a cerrar calles.
Y aunque el gobierno federal ya se llevó a su preso, la gente sigue con el corazón en la mano. En los grupos de WhatsApp se pasan mensajes para cuidar a los niños y no salir de noche. Nadie quiere repetir lo del 22 de febrero, cuando hubo bloqueos, carros quemados y todo el pueblo aislado por dos días.
¿Qué significa esto para la gente de Atotonilco?
Para los que viven aquí, esta captura no es más que otro capítulo de una historia que no acaba. El miedo se siente en el aire. Los comercios cerraron, las calles quedaron vacías y la confianza en las autoridades, pues digamos que no está muy alta. Pero la gente resiste, como siempre, con sus redes de apoyo y su fe en que algún día la paz llegue de verdad.
Mientras tanto, el 'R1' ya está en manos de la justicia, pero el susto que dejó en Atotonilco no se borra tan fácil.