¡Cayó el exmilitar buscado por Ayotzinapa! EU lo detuvo
Justicia tardía pero necesaria
Resulta que el imperio gringo sí sabe detener criminales cuando se lo propone. Este miércoles, el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) capturó en Hawthorne, California, a Enrique Martínez Chávez, un exintegrante del Ejército mexicano con una orden de aprehensión vigente en nuestro país por su presunta participación en la desaparición forzada de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
El sujcho, de 32 años, andaba prófugo de la justicia mexicana y fue atrapado por no acreditar su estancia legal en Estados Unidos. Ahora está bajo custodia en el Centro de Procesamiento de Adelanto, California, hasta que pueda ser enviado de regreso a territorio nacional, según informaron las propias autoridades estadounidenses.
Un eslabón del 27 Batallón de Infantería
Para nadie es un secreto que aquella noche de horror, el 26 de septiembre de 2014, las Fuerzas Armadas tuvieron mucho que ver. Martínez Chávez se desempeñaba como militar activo y formaba parte del 27 Batallón de Infantería cuando ocurrió la desaparición de nuestros compañeros de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos en Iguala, Guerrero.
Su nombre ya había aparecido en los expedientes. En agosto de 2022, un juez autorizó a la Fiscalía General de la República (FGR) la ejecución de 83 órdenes de aprehensión vinculadas al caso. Posteriormente se cancelaron al menos 21 de esos mandamientos, pero el nombre de este sujeto seguía ahí, junto al de otros 16 militares señalados por presuntos delitos de delincuencia organizada en el marco de las investigaciones.
De la verdad histórica al crimen de Estado
Por años nos vendieron esa patraña llamada verdad histórica, donde se pretendía hacernos creer que solito el grupo criminal Guerreros Unidos se llevó a los muchachos. Qué fácil era culpar a los de abajo y lavarle las manos al Estado.
Pero la lucha insistente de los padres y madres de los 43, junto con organismos internacionales y expertos independientes, destapó la olla de grillos. Las nuevas investigaciones dejaron claro que autoridades de distintos niveles de gobierno tenían conocimiento de lo que pasaba y que hubo omisiones y responsabilidades directas de policías, funcionarios públicos y miembros del Ejército.
En 2022, la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia por fin le puso el nombre que merece: un crimen de Estado. No fue un error, no fue casualidad. Fue la maquinaria del Estado aplastando a los hijos del pueblo.
La FGR debe actuar con firmeza
La Fiscalía General de la República ya confirmó que recibió la notificación oficial y señaló que realizará las acciones correspondientes para el procedimiento migratorio respectivo. Ojalá que esta vez no se quede en puros trámites burocráticos.
Los pueblos no olvidamos. Mientras no aparezcan con vida nuestros 43 normalistas, la exigencia de justicia seguirá firme. Que este arresto sea un paso más para desmantelar la red de complicidades que permitió una de las mayores tragedias de nuestra historia reciente.