El perro faldero mexicano: ¿mito o realidad? La historia del can más chiquito que nunca existió
Dicen que en el siglo XIX llegó a Europa la historia de un perrito mexicano tan pequeñito que lo comparaban con un conejillo de Indias. Lo llamaban Mexican lapdog, Ytzcuinte potzotli o simplemente el perro faldero mexicano. Pero, ¿de verdad existió esa raza o todo fue un cuento bien armado? Aquí te contamos lo que dicen los archivos históricos y la Federación Canófila Mexicana (FCM).
¿Qué se sabe del supuesto perro faldero mexicano?
Las referencias al animalito aparecen sobre todo en publicaciones y obras zoológicas de los siglos XIX y principios del XX. El nombre Ytzcuinte potzotli también se encuentra en textos históricos relacionados con los perros descritos en México. Una obra de 1877 que recopilaba información zoológica de la época menciona este nombre al abordar los perros incluidos por Francisco Hernández en su Historia Natural de la Nueva España.
Esto es importante porque demuestra que el término no surgió exclusivamente de las historias victorianas sobre un perro diminuto. Sin embargo, no significa que el Ytzcuinte potzotli descrito en fuentes históricas y el supuesto perro faldero mexicano representado en publicaciones posteriores fueran necesariamente el mismo animal. La información disponible no permite establecer esa equivalencia de manera concluyente.
El supuesto perro que habría sido del tamaño de un conejillo de Indias
Las descripciones del llamado perro faldero mexicano que circularon posteriormente son las que dieron origen a su fama como una de las razas más pequeñas de la historia. De acuerdo con esas referencias, el animal habría sido extremadamente pequeño, con un tamaño comparable al de un conejillo de Indias, mientras que sus cachorros habrían sido descritos como similares en tamaño a un hámster.
También existen ilustraciones del siglo XIX que muestran a un pequeño perro de pelo claro y rizado, con patas cortas y cuerpo compacto. Una de las imágenes más conocidas fue realizada en 1890 por John Gerrard Keulemans y representa al supuesto perro faldero mexicano sobre un cojín. Estas imágenes ayudaron a construir la idea de que se trataba de un perro mexicano excepcionalmente pequeño. Pero una ilustración histórica no constituye por sí misma una prueba de que existiera una raza con esas características.
El ejemplar que presuntamente se conserva en Inglaterra
Una de las piezas más citadas en la historia del perro faldero mexicano es un ejemplar de taxidermia que actualmente se encuentra asociado con la colección del Natural History Museum at Tring, en Inglaterra. Según los registros históricos recopilados sobre el animal, el ejemplar habría sido adquirido en Liverpool en 1843 y posteriormente permaneció durante años en una vitrina del British Museum. Más tarde pasó a la colección del museo de Tring.
La pieza se ha descrito como uno de los ejemplares antiguos de perros pequeños conservados en esa colección. Sin embargo, existe un dato fundamental: su madurez no está verificada. El ejemplar mide aproximadamente 18 centímetros desde el hocico hasta la base de la cola y 8 centímetros de altura hasta los hombros, de acuerdo con las referencias históricas sobre la pieza. Por lo tanto, esas medidas no pueden utilizarse para afirmar que un perro adulto de la supuesta raza alcanzaba necesariamente ese tamaño.
La duda: ¿eran realmente perros adultos?
Aquí comienza la parte más controvertida de la historia. El escritor Peter Dance, autor de Animal Fakes & Frauds, investigó diferentes casos relacionados con animales que habían sido presentados como rarezas. En el caso del supuesto perro faldero mexicano, Dance relató que había recibido información de J. Jewel, identificado como especialista en perros del British Museum.
Según ese testimonio, el museo habría recibido otros ejemplares de perros extremadamente pequeños que, después de ser examinados, resultaban ser principalmente cachorros de black and tan terrier que habían sido preparados mediante taxidermia antes de alcanzar la edad adulta. A partir de esta información, Dance planteó una posibilidad: que parte de los animales comercializados o exhibidos como perros falderos mexicanos diminutos fueran en realidad cachorros de otras razas. Es importante señalar que esta versión debe presentarse como una hipótesis histórica, no como una prueba definitiva de que todos los ejemplares fueran falsificaciones.
Incluso en su época había dudas
La historia tampoco era aceptada sin cuestionamientos durante el siglo XIX. Las fuentes recopiladas sobre el supuesto perro faldero mexicano señalan que el naturalista John George Wood expresó dudas sobre la existencia de un perro tan pequeño y afirmó que habría cuestionado su existencia si no hubiera sido por el ejemplar conservado en el British Museum. Es decir, la controversia no apareció únicamente muchas décadas después. Desde la época en que estos animales eran exhibidos como curiosidades ya existían preguntas sobre si realmente se trataba de una raza adulta de dimensiones tan reducidas.
¿Y qué relación tiene con el Ytzcuinte potzotli?
Este es uno de los puntos que más confusión generan alrededor del perro faldero mexicano. Algunas fuentes modernas presentan Ytzcuinte potzotli como otro nombre del llamado Mexican lapdog. Sin embargo, las fuentes históricas requieren una lectura más cuidadosa. El término Ytzcuinte potzotli aparece en textos relacionados con los perros descritos en el México antiguo. Una obra zoológica de 1877 recoge información atribuida a Francisco Hernández y menciona este nombre entre los perros que fueron estudiados por autores posteriores.
Eso demuestra que Ytzcuinte potzotli es un nombre histórico, pero no permite afirmar automáticamente que correspondiera al diminuto perro blanco que posteriormente apareció en las ilustraciones europeas del supuesto perro faldero. Por eso, en una nota periodística es más preciso hablar de una posible relación histórica, no de una equivalencia comprobada.
¿La Federación Canófila Mexicana reconoce al perro faldero?
La información de la Federación Canófila Mexicana (FCM) ofrece otro dato importante para entender el tema. En publicaciones y convocatorias oficiales de la FCM, las razas mexicanas que aparecen reconocidas son Chihuahueño, Xoloitzcuintle y Calupoh. La propia federación utiliza esta clasificación en sus exposiciones y señala que esas tres corresponden a sus