Grok actualiza tras escándalo de imágenes sexuales: ¿protección real o puro teatro de Musk?
Después de que se armara tremendo escándalo por las cochinadas que permitía crear Grok, la inteligencia artificial del ricachón Elon Musk, ahora resulta que ya se pusieron las pilas con nuevas reglas. Pero ojo, que no nos vendan gato por liebre.
La bronca empezó cuando se descubrió que esta herramienta de xAI estaba permitiendo crear imágenes sexuales falsas de mujeres y hasta de menores de edad, usando fotos de personas reales. ¡Una barbaridad que indignó a medio mundo!
Nuestra querida Secretaria de las Mujeres, Citlalli Hernández Mora, no se quedó callada y condenó durísimo estos abusos. Y tenía toda la razón: usar la tecnología para violentar a las mujeres es una canallada que no podemos permitir.
Las nuevas reglas: ¿cambio real o lavada de cara?
Ante la presión popular y las denuncias que llovían de todos lados, Grok anunció el miércoles pasado una serie de cambios que, según ellos, van a acabar con estos abusos:
Ya no se podrán editar imágenes de personas reales con ropa reveladora como bikinis o ropa interior. Esto aplica para todos, hasta para los usuarios que pagan suscripción.
Los usuarios gratuitos perdieron la función de generar imágenes completamente. Ahora solo los que pagan pueden crear contenido visual.
Bloqueos geográficos en países donde este tipo de material es ilegal. Aunque, seamos honestos, los que quieren hacer daño siempre encuentran la manera de saltarse estas barreras.
La comunidad internacional no se queda de brazos cruzados
Varios países ya metieron las manos al fuego y comenzaron investigaciones formales contra la plataforma de Musk. Malasia, Indonesia y Reino Unido dijeron: "¡Hasta aquí llegamos!" y empezaron acciones legales.
Y es que este no es el primer escándalo de Grok. Desde que se lanzó en noviembre de 2023, ha estado metido en puras polémicas: respuestas extremistas, comentarios antisemitas que elogiaban hasta a Hitler, y groserías contra líderes mundiales.
¿Realmente cambiará algo?
La pregunta del millón es si estas medidas van a servir de algo o si solo es una estrategia para calmar los ánimos mientras siguen haciendo su negocio sucio por debajo del agua.
Lo que está claro es que la lucha por un internet más seguro, especialmente para nuestras mujeres y menores de edad, no puede depender de las buenas intenciones de los millonarios de la tecnología. Necesitamos regulaciones firmes y que se cumplan de verdad.
Mientras tanto, sigamos vigilantes y exigiendo que se respete la dignidad de todas las personas en el mundo digital. Porque si no alzamos la voz, estos abusos van a seguir como si nada.