¿Hielo en la cara? Cuidado, le puede quemar la piel
La moda de aplicarse hielo en el rostro promete una carita fresca y sin bolsas, pero los dermatólogos advierten que el contacto directo y prolongado puede causar lesiones por frío y empeorar problemas de la piel, especialmente en personas con rosácea o sensibilidad extrema.
La moda del hielo facial: ¿remedio popular o trampa para la piel?
Resulta que ahora andamos todos con el hiecito en la cara como si fuera la solución mágica para verse bien. Las redes están llenas de videos donde la gente se pasa un cubito por las mejillas y sale diciendo que ya parecen recién salidos del spa. Y sí, la verdad es que el frío descongestiona, desinflama y de pronto uno se ve como si hubiera dormido ocho horas en vez de tres. Pero ojo, que no todo lo que brilla es oro.
Según información recopilada por Infobae, el efecto principal del frío en la piel ocurre gracias a la vasoconstricción temporal, que no es más que un susto momentáneo para los vasos sanguíneos. Se aprietan, se contraen y listo, la cara se ve menos hinchada. El problema es que lo que funciona para unos, a otros les puede salir muy caro.
¿Qué beneficios tiene el hielo en el rostro?
No vamos a negar lo evidente. El frío facial tiene sus cosas buenas. Reduce la inflamación, ayuda con esas bolsitas debajo de los ojos que nos quedan tras jornadas de trabajo interminables o noches mal dormidas por andar preocupados por la renta. También da lo que muchos llaman el