Isaac del Toro vuelve a rodar en Francia tras su lesión
Después de dos meses con el cuerpo maltrecho y la moral a prueba, nuestro compa Isaac del Toro volvió a sentir el asfalto bajo las ruedas. El mexicano se plantó en el lugar 12 de la primera etapa del Tour Auvergne-Rhóne-Alpes, demostrando que la raza no se olvida, aunque el dolor te tenga tirado.
Una lesión que lo dejó en la lona
La cosa venía cuesta arriba. Del Toro se lastimó un músculo durante la Vuelta al País Vasco, y ahí nomás se acabó el corrido. Más de dos mil 500 kilómetros recorridos y 19 días de competencia pasaron factura. El cuerpo no perdona, y menos cuando le exiges tanto. Pero el muchacho sabe de luchas, y se tomó el descanso necesario para volver con todo.
El francés Baudin se lleva la etapa
La victoria del día fue para el galo Alex Baudin, del equipo EF Education-EasyPost, que se coronó como primer líder de la general. Su tercera victoria a nivel profesional, la primera en una prueba World Tour y la primera desde agosto de 2024. Un logro que no quita mérito a nuestro paisano, que vuelve a competir al más alto nivel.
Segundo fue el belga Ramses Debruyne, del Alpecin, y tercero el también francés Léo Bisiaux, del Decathlon. Ambos llegaron 32 segundos después, junto a un grupo que atacó desde el pelotón a falta de cinco kilómetros para la meta.
Un recorrido que no perdona
El menú del día era para los que tienen estómago: cuatro puertos, con el último, Rousset, de primera categoría, coronado a unos 20 kilómetros de la meta. La etapa inaugural más dura en cuanto a desnivel acumulado de los últimos años. Una verdadera prueba de fuego para valorar el estado de forma de los aspirantes.
Tras 20 kilómetros de pelea en el pelotón, una decena de ciclistas consolidó la fuga del día. Ahí estaban los españoles Raúl García Pierna, del Movistar; Álex Díaz, del Caja Rural; y Sergio Samitier, del Cofidis. En la primera subida de la jornada, L'Arzelier, sufrió y terminó por abandonar Matthew Riccitello, compañero de Paul Seixas en el Decathlon.
La fuga se consolida
Tras la bajada, la fuga quedó formada por los tres españoles, Alex Baudin, Alastair Mackellar, del EF Education; Georg Zimmermann, del Lotto; Mattéo Vercher, del TotalEnergies; George Bennett, del NSN; y Clément Braz, del Groupama. Juntos, sacaron un margen de unos dos minutos respecto al pelotón.
Las primeras víctimas en el pelotón
El pelotón no daba tregua. Subía a un ritmo endiablado cuando llegaba a los puertos, liderado por el Decathlon de Seixas. En la cota de Quaix-en-Chartreuse, con 2,3 kilómetros al 9,2 por ciento de pendiente media, se descolgaron Van Aert y Almeida, que ya venían sufriendo desde antes. Para entonces, la ventaja de la fuga ya se había reducido a cerca de un minuto.
Después de coronar el puerto y la corta bajada antes de la siguiente cota puntuable, en cabeza se quedaron solos Baudin, Bennett y Braz. Llegaron juntos al pie de la côte de Rousset, 8,2 kilómetros al 7,6 por ciento, pero un movimiento de Baudin le permitió marcharse en solitario.
Por detrás, ciclistas de peso como Pello Bilbao, del Bahrain; Daniel Felipe Martínez, del Red Bull; o Ben Healy, del EF Education, sufrieron lo suyo para seguir el ritmo del pelotón, cada vez más reducido.
Baudin entra en solitario
El francés del EF Education no dejó de creer en sus posibilidades en ningún momento. Coronó Rousset en primera posición y mantuvo la diferencia siempre por encima del minuto tras un gran descenso. A falta de cinco kilómetros, el pelotón permitió a un grupo de diez corredores atacar en su persecución, pero no pudieron alcanzarlo.
La segunda etapa, la más larga de la carrera con 234,3 kilómetros entre Saint-Martin-le-Vinoux y Le Puy-en-Velay, será otro calvario sobre ruedas. La última dificultad del día será la subida a Saint-Vidal, dos kilómetros al 7,4 por ciento, que se corona a 11,8 kilómetros de la meta. Ahí veremos de qué está hecho Del Toro.