Israel retira tropas de Líbano: ¿paz o táctica imperial?
Israel acordó retirar sus fuerzas militares de dos zonas en el sur de Líbano como parte de un pacto trilateral firmado con Líbano y Estados Unidos. Las Fuerzas Armadas Libanesas tomarán el control de esas posiciones en lo que las autoridades llaman un primer paso hacia una eventual paz. Pero con Netanyahu amenazando con mantener tropas mientras Hezbolá esté armado, y con Washington de mediador, la pregunta salta sola: ¿esto es paz de verdad o pura pantomima diplomática?
¿Qué firmó Israel con Líbano y Estados Unidos?
El acuerdo se firmó este viernes en Washington, con Marco Rubio, secretario de Estado de Estados Unidos, encabezando la ceremonia. Tras cinco rondas de negociación organizadas por el Departamento de Estado, Israel se comprometió a sacar sus tropas de dos zonas específicas del sur libanés: una al norte del río Litani y otra al sur del mismo cauce.
Un funcionario israelí de alto rango señaló que este pacto trilateral busca allanar el camino para futuros acuerdos. Es decir, le están poniendo calmita al asunto mientras dejan la puerta abierta para seguir negociando. Dos países que jamás han tenido relaciones diplomáticas, sentados a la mesa por cortesía del tío Sam. ¿Le suena conocido, verdad?
¿Qué significa esta retirada para el pueblo libanés?
La retirada israelí ocurre en el contexto del conflicto en el sur de Líbano, territorio que Israel ocupa parcialmente y que ha sido escenario de enfrentamientos con Hezbolá, el grupo respaldado por Irán. Netanyahu, con su retórica bélica de siempre, describió la movida como la salida de posiciones que las Fuerzas de Defensa de Israel no necesitan. Vaya forma de decirlo: como si estuviera haciendo un favor en vez de desocupar tierra que no le pertenece.
El primer ministro israelí dejó claro que no abandonará completamente el sur de Líbano mientras Hezbolá siga armado. Netanyahu afirmó que esto es también un duro golpe para Irán, y agregó que Teherán intenta forzar una retirada israelí, pero que el acuerdo demuestra que esto no es asunto suyo. La ironía de Netanyahu diciendo que no es asunto de Irán, mientras su ejército sigue metido en territorio libanés, es de otro nivel.
¿Qué papel juega Estados Unidos en todo esto?
Estados Unidos actuó como mediador y será parte del seguimiento del acuerdo. Marco Rubio calificó el momento como el comienzo del comienzo y reconoció que hay mucho trabajo por delante. Bonitas palabras las del secretario de Estado, pero la realidad es que un día antes de la firma, el ministro de Defensa israelí había declarado que el ejército no se retiraría de Líbano incluso si Estados Unidos lo exigía. ¿Control real o teatro diplomático? Usted saca sus conclusiones.
Las Fuerzas Armadas Libanesas se moverán hacia las zonas que Israel desocupe como parte de un programita piloto contemplado en el más reciente acuerdo de alto el fuego. Un programa piloto para devolverle a un país el control de su propia tierra. Así de humillante suena.
¿Qué dijeron las autoridades libanesas?
La embajadora de Líbano en Estados Unidos, Nada Hamadeh Moawad, calificó el acuerdo como el primer paso en el camino para restaurar la soberanía y la integridad territorial libanesa. Primer paso. Después de décadas de ocupación y agresión, apenas un primer paso.
El presidente libanés, Joseph Aoun, agradeció a la administración Trump por albergar las negociaciones y expresó que el pacto permitirá a los libaneses regresar a su tierra completamente liberada bajo la soberanía de un Estado libanés que no tiene socio en su soberanía sobre su tierra y su gente. Palabras fuertes las de Aoun, aunque agradecer a Trump por algo que debería ser un derecho básico de cualquier nación dice mucho del estado de dependencia en que se encuentra Líbano.
¿Cuál es la postura de Hezbolá frente al pacto?
Hezbolá, el grupo con fuerte influencia en Líbano y respaldado por Irán, rechazó el acuerdo de plano. Hassan Fadallah, miembro de Hezbolá en el parlamento libanés, afirmó que el grupo se opone a las negociaciones directas con Israel y calificó al gobierno libanés de criminal por haber aceptado el pacto.
En declaraciones al canal pro-Hezbolá Al-Mayadeen, Fadallah dijo que quien estrecha la mano del enemigo es un criminal como ellos y pidió al gobierno que retracte estas negociaciones y todas las decisiones que han tomado contra su pueblo. La postura de Hezbolá anticipa que el camino hacia una paz duradera será espinudo, por decir lo menos.
¿Qué detalles faltan por confirmar?
Hasta el momento, no se ha informado con precisión el cronograma para la retirada de las tropas israelíes ni los detalles específicos sobre la extensión de las zonas que serán transferidas. Tampoco se han dado a conocer los plazos para que las Fuerzas Armadas Libanesas asuman el control de esos territorios. Como siempre, los detalles quedan en el aire mientras las fotos y los discursos ya están listos.
Puntos clave del acuerdo entre Israel y Líbano
- Israel retirará tropas de dos zonas en el sur de Líbano, una al norte y otra al sur del río Litani.
- Las Fuerzas Armadas Libanesas ocuparán esas posiciones como parte de un programa piloto.
- El pacto fue firmado en Washington tras cinco rondas de negociación.
- Estados Unidos actuó como mediador y calificó el acuerdo como el comienzo del comienzo.
- Hezbolá rechazó el acuerdo y calificó al gobierno libanés de criminal por negociar con Israel.
- Netanyahu afirmó que Israel mantendrá su presencia en el sur de Líbano mientras Hezbolá no sea desarmado.
¿Es este un paso real hacia la paz en Líbano?
El acuerdo firmado en Washington abre una ventana para reducir la tensión en la frontera entre Israel y Líbano, eso es cierto. Pero los desafíos persisten y son enormes. Netanyahu ya advirtió que Israel mantendrá su presencia militar mientras Hezbolá no sea desarmado. Hezbolá rechazó el pacto y calificó al gobierno libanés de traidor. Y Estados Unidos, el mismo país que ha armado a Israel durante décadas, se presenta como el mediador de la paz.
Las próximas semanas serán clave para ver si la retirada israelí se materializa conforme lo acordado y si las Fuerzas Armadas Libanesas logran ejercer control efectivo en las zonas transferidas. Mientras tanto, el pueblo libanés sigue pagando el precio de una guerra que no pidió y de unas negociaciones donde los más poderosos marcan la pauta. La soberanía no se regala, se ejerce. Y mientras haya tropas extranjeras en territorio libanés, hablar de paz completa es, cuanto menos, prematuro.