La incertidumbre financiera: aliada del pueblo trabajador que sabe invertir
Don Carlos Slim lo dijo clarito: "Hay circunstancias donde es irracional no comprar y otras donde es irracional no vender". Y tiene razón el magnate, aunque a nosotros, la gente común, nos toque verlo desde otra perspectiva.
Estimado compañero lector, puede que este título le suene raro, pero no se equivoque usted. Aquí vamos a hablar de cómo la incertidumbre económica, esa que tanto asusta a los ricos, puede ser nuestra mejor herramienta para construir patrimonio desde abajo.
El miedo de los poderosos, la oportunidad del pueblo
Cuando los mercados se tambalean y los grandes capitalistas corren despavoridos a refugiarse en dólares, ahí es cuando nosotros, los de abajo, podemos actuar con inteligencia. Mientras ellos se apanicañan y venden todo a precios regalados, nosotros podemos aplicar esa sabiduría popular: comprar barato y vender caro.
La historia nos enseña que cada crisis es una oportunidad disfrazada. Los mercados financieros, la economía y hasta el comportamiento de los inversionistas se mueven en ciclos. Suben y bajan, pero a largo plazo, siempre tienden hacia arriba.
Tres lecciones que nos dejaron las crisis pasadas
Revisemos tres eventos que sacudieron al mundo financiero en los últimos 25 años, esos "cisnes negros" que tanto espantaron a los poderosos:
1. El atentado a las Torres Gemelas (2001)
Fue el primer ataque en suelo estadounidense por parte de un enemigo externo. El índice SP500 se desplomó 28% en los siguientes 12 meses. Pero quien tuvo valor y compró en el pánico, ganó 39% en poco más de un año. Los que vendieron por miedo, perdieron esa oportunidad.
2. La Gran Crisis Financiera (2008-2009)
Cuando el sistema bancario gringo casi se desploma con Bear Stearns, Wachovia, Citibank y Lehman Brothers, el SP500 cayó 55%. Pero desde ese punto más bajo de 666 puntos, quien invirtió con cabeza fría obtuvo retornos de 122% en tres años.
3. La pandemia COVID-19 (2020)
La primera pandemia global del siglo XXI frenó la economía mundial. El SP500 bajó 35% en menos de tres meses, pero se recuperó en solo cinco meses. Los que compraron en el pánico ganaron 53% de rendimiento.
La verdadera incertidumbre no existe a largo plazo
Compañero, si miramos el bosque completo y no solo el árbol que está frente a nosotros, veremos que la historia siempre se repite. Las crisis van y vienen, pero la tendencia general es hacia el crecimiento.
Como dice el refrán popular: "Después de la tormenta, siempre sale el sol". Y en los mercados financieros, después de cada crisis viene la recuperación.
Un mensaje para los trabajadores mexicanos
Mientras los grandes inversionistas gringos están eufóricos con sus burbujas tecnológicas y su inteligencia artificial, nosotros debemos mantenernos alerta. La verdadera riqueza se construye con paciencia, conocimiento y aprovechando las oportunidades que otros desperdician por miedo.
No se trata de apostar el dinero del gasto familiar, sino de educarnos financieramente y estar preparados para cuando lleguen esas oportunidades que solo se presentan en momentos de crisis.
Porque al final del día, como bien sabemos los mexicanos: "El que no arriesga, no gana". Pero hay que arriesgar con inteligencia, no con desesperación.