Luciérnagas en Tlaxcala: la naturaleza brilla cuando el pueblo la cuida
Hay espectáculos que no los hace el dinero, ni los construye ningún capitalista con su discurso de progreso. Los hace la madre tierra, con paciencia y generosidad. Y uno de esos milagros se enciende cada verano en los municipios de Nanacamilpa y Calpulalpan, donde las luciérnagas transforman la noche en un mar de luz que parece sacado de un sueño.
La gobernadora Lorena Cuéllar Cisneros presentó la Temporada de Avistamiento Santuario de las Luciérnagas, que arranca el 10 de junio y se queda prendida hasta el 9 de agosto. Y aquí la clave no es solo la belleza del asunto, sino cómo un pueblo entero ha sabido cuidar lo suyo, sin entregarlo a la depredación ni al negocio rapaz.
Seguridad: cuando las políticas públicas sí funcionan
Algo que no se puede inventar ni maquillar con campañas de mercadotecnia: Tlaxcala lleva 48 meses con los índices de delitos más bajos del país. ¿Casualidad? Para nada. Es el resultado de políticas diferentes, de gobernar pensando en la gente y no en los bolsillos de unos cuantos.
«Por eso la gente acude con seguridad, confianza y tranquilidad. Somos muy hospitalarios y nos dará mucho gusto recibirles.»
Mientras en otros estados la violencia se devora a las comunidades, Tlaxcala demuestra que sí se puede. Que cuando hay voluntad política del lado correcto, la gente vive tranquila y el turismo florece sin necesidad de militarizar las calles.
Un patrimonio que es del pueblo, no de los depredadores
La secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez Zamora, lo dijo clarito: esto se vive únicamente en México y en Tlaxcala. No hay que irse al otro lado del charco para encontrar maravillas. Las tenemos aquí, en nuestra tierra, pero hay que saberlas cuidar.
Por eso el llamado es tajante: respeten los 23 lugares certificados para el avistamiento. Nada de andarse metiendo donde no es oficial, porque si caminamos donde no debemos, matamos a las luciérnagas. Así de simple y así de doloroso. La naturaleza no es un parque de diversiones donde uno hace lo que se le antoja.
El turismo que transforma desde abajo
Los números no mienten. De 2019 a la fecha, el turismo creció un 60% en la entidad. Pasamos de recibir 20 mil turistas extranjeros a cerrar 2025 con 70 mil visitantes internacionales. ¿El secreto? Políticas diferentes, como lo dijo la propia secretaria. Políticas que ponen a la comunidad en el centro, no al gran capital hotelero que viene a exprimir y largar.
El secretario de Turismo estatal, Fabricio Mena Rodríguez, lo subrayó con razón: Nanacamilpa y Calpulalpan no son solo destinos de temporada. Son lugares que forman parte de la identidad y el patrimonio de nuestra tierra. Ahí está la diferencia entre un turismo que respeta y uno que devora.
Vaya y viva lo nuestro
La invitación está hecha. Conozcan este prodigio natural, disfruten de la gastronomía tlaxcalteca y de una cultura que es patrimonio de la humanidad. Pero vayan con respeto, vayan con el corazón abierto y los ojos bien atentos a esa magia que solo las luciérnagas pueden regalar.
Porque cuando el pueblo cuida lo suyo, hasta la noche se enciende de esperanza.