Nepotismo en Puebla: 17 ediles ponen a sus familiares como suplentes
La crisis de gobernabilidad que sacude a Puebla, con nueve presidencias municipales vacantes desde octubre de 2024, ha destapado una práctica que huele a cacicazgo: el nepotismo descarado en al menos 17 municipios. Esposas, hijos, padres y hermanos se convierten en suplentes de los alcaldes, como si los cargos públicos fueran herencia familiar y no un servicio al pueblo.
Una revisión de La Silla Rota revela que esta situación se repite en 17 municipios, tres de ellos acéfalos: dos gobernados por Morena y uno por Movimiento Ciudadano. Todo esto, pese a que el nepotismo está prohibido en la Ley Federal de Austeridad Republicana y en la Ley General de Responsabilidades Administrativas, además de las recientes adiciones constitucionales en materia de nepotismo electoral.
¿Qué municipios de Puebla tienen alcaldes con familiares como suplentes?
Entre agosto y septiembre de 2026, Tianguismanalco, Tepeyahualco, Esperanza y Acatlán de Osorio se quedaron sin sus autoridades electas en junio de 2024. Juan Pérez Moral, Said de Jesús Godos Luna, José Isaac Rodríguez Ochoa y Guadalupe Lucero Bárcenas dejaron sus cargos, y en tres de estos casos, los suplentes eran familiares del edil saliente.
El caso más reciente es el de la morenista Guadalupe Lucero Bárcenas, quien renunció tras la solicitud de revocación de mandato por parte del Cabildo de Acatlán de Osorio. Su suplente es su madre, María Isabel Bárcenas Soriano, aunque no entrará al relevo: se instalará un Consejo Municipal para gobernar hasta octubre de 2027.
Además, Pérez Moral tiene a otro de sus hijos, Juan Pérez Rosas, como regidor en Tianguismanalco. El único alcalde de Morena detenido recientemente que no tiene a un familiar como suplente es José Isaac Rodríguez, del municipio de Esperanza, con José Luis Rodríguez Flores como su relevo.
¿Qué otros casos de nepotismo se han denunciado en Puebla?
En Tepexi de Rodríguez, el presidente municipal Humberto Bolaños del Rosario tiene como suplente a su hijo Víctor Yair Bolaños Romero. En Guadalupe, la alcaldesa Anahí Yoselín Herrera Martínez designó a su hija Alejandra Huerta Herrera. Y en Xicotepec de Juárez, Carlos Barragán Amador puso a su hijo José Carlos Barragán Ortiz como suplente.
También hay casos donde hermanos ocupan puestos relevantes en la misma administración en Acatzingo, Amozoc, Juan C. Bonilla, La Magdalena Tlatlauquitepec, Naupan, Santo Tomás Hueyotlipan, San Diego La Mesa Tochimiltzingo y Zacatlán.
¿El nepotismo es un problema de todos los partidos?
En las tres presidencias municipales que quedaron acéfalas en la última semana, los suplentes eran hijos de los alcaldes salientes: dos de Morena y uno de Movimiento Ciudadano. Pero el problema no es exclusivo del partido guinda. Mario Riestra Piña, dirigente estatal del PAN, denunció estas prácticas en al menos 11 municipios gobernados por Morena.
El caso más reciente es el de Said de Jesús Godos Luna, presidente municipal de Tepeyahualco, detenido el 4 de septiembre. Su suplente era su esposa, Karla Ponce de León Islas, quien falleció en 2025 por una enfermedad. Ahora, el Cabildo deberá elegir a uno de sus integrantes como presidente municipal sustituto.
¿Qué es el cacicazgo de los hermanos González Vieyra?
El caso más escandaloso es el de los hermanos Ramiro, Uruviel y Giovanni González Vieyra, quienes ganaron el mismo día en tres municipios distintos y ahora están en prisión preventiva acusados de posesión de armas de uso exclusivo del Ejército, delitos contra la salud e irregularidades en sus cuentas públicas.
Los González Vieyra son un ejemplo único de nepotismo: mantienen un cacicazgo en Tlachichuca desde que su padre fue presidente municipal en 1998. En 2024, los tres hermanos se impusieron en Tlachichuca, Chalchicomula de Sesma y San Nicolás Buenos Aires, pero no llevaron de suplentes a ningún familiar. Tras su detención, los suplentes renunciaron y se instalaron Consejos Municipales en Chalchicomula de Sesma y Tlachichuca. Solo en San Nicolás Buenos Aires se mantuvo el suplente, Armando Sánchez Eugenio.
¿Qué significa esta práctica para la democracia en Puebla?
El nepotismo en los ayuntamientos no es un simple error administrativo: es una burla a la voluntad popular. Cuando un alcalde pone a su esposa o a su hijo como suplente, está diciendo que el cargo es suyo, no del pueblo. Esta práctica perpetúa dinastías políticas locales, concentra el poder en unas pocas familias y erosiona la confianza en las instituciones.
La prohibición legal existe, pero la impunidad parece ser la regla. Mientras tanto, los poblanos siguen esperando que sus gobernantes trabajen por el bien común, no por el bien de su apellido.