Nueve meses sin justicia: el grito desesperado por Valeria Márquez
Este 14 de febrero no hubo fiesta, no hubo pastel, no hubo abrazos. Solo el silencio cruel de una justicia que se hace esperar mientras las autoridades de Jalisco siguen con sus discursos vacíos. Valeria Márquez habría cumplido 24 añitos, pero ya no está aquí para soplar las velitas.
La jovencita fue ejecutada a sangre fría el 13 de mayo pasado en su propio salón de belleza "Blossom The Beauty Lounge" en Zapopan. Y lo más desgarrador de todo: el asesinato fue transmitido en vivo por TikTok. Un sicario llegó haciéndose pasar por repartidor, confirmó su identidad y le vació el cargador sin piedad.
El mensaje que parte el alma
Víctor MGM, el mejor amigo de Valeria, no pudo quedarse callado en esta fecha tan dolorosa. A través de TikTok, donde ya acumula 9 millones de visualizaciones, gritó lo que todos sentimos:
"No es un feliz cumpleaños, feliz sería que estuvieras aquí para festejar como solo tú sabías. Te sigo extrañando tanto cada día que pasa como el día que te fuiste", escribió con el corazón roto.
Sus palabras son un puñal directo a quienes tienen el poder de hacer justicia: "Seguimos luchando por la justicia para ti, seguimos siendo tu voz". Porque cuando las instituciones fallan, el pueblo no olvida.
Nueve meses de puras promesas
¿Y qué dice la Fiscalía General de Jalisco? Puras excusas. Salvador González De Los Santos, el fiscal general, sale con que "ha habido algunos avances", pero ni una sola orden de aprehensión, ni un solo detenido.
"Desafortunadamente, no hemos todavía podido localizar a las personas", dice el funcionario como si fuera normal que después de nueve meses sigan buscando fantasmas. ¿En serio esperan que nos tragamos esa píldora?
Mientras tanto, investigan el caso como "posible feminicidio", revisan cámaras, hacen entrevistas y recolectan pruebas. Todo muy bonito en el papel, pero Valeria sigue sin justicia y su familia sigue esperando respuestas.
La memoria que no se borra
Lo que las autoridades no entienden es que Valeria no era solo una influencer más. Era una chamaca trabajadora, emprendedora, que construía su futuro con sus propias manos. Su salón de belleza era su sueño hecho realidad, y se lo arrebataron de la forma más cobarde.
El pueblo no olvida, y cada 14 de febrero recordaremos que la justicia en este país sigue siendo un privilegio de unos cuantos. Mientras los poderosos duermen tranquilos, las familias como la de Valeria siguen esperando que alguien pague por tanto dolor.
Justicia para Valeria Márquez. Justicia para todas las mujeres que ya no están. Porque sin justicia, no hay paz.