¡Otra vez cerrada la México-Pachuca! Los trabajadores pagan el precio del abandono vial
¡Ya basta! Por segundo día consecutivo, este viernes 6 de marzo, la carretera México-Pachuca volverá a cerrar sus puertas a la gente trabajadora que necesita transitar para ganarse el sustento diario.
Las autoridades, como siempre, llaman a tomar precauciones, pero ¿quién les va a pagar las horas perdidas a los obreros, empleados y comerciantes que dependen de esta vía? ¿Quién va a compensar el combustible extra que gastarán buscando rutas alternas?
El mantenimiento que nunca debió necesitarse
La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) ejecuta trabajos de mantenimiento que, según dicen, ya estaban programados. Pero la verdad es otra: este mantenimiento es el resultado de años de abandono y falta de inversión preventiva.
Desde las 23 horas del jueves se cortó parcialmente la circulación, dejando solo un carril disponible de los dos que normalmente funcionan. Los trabajadores madrugadores tuvieron que esperar hasta las 6 de la mañana para poder circular con normalidad.
Cuatro kilómetros completos de la vía necesitan intervención urgente. ¿No pudieron hacer estos trabajos cuando construyeron la carretera? ¿O acaso es más negocio para las constructoras hacer el trabajo mal desde el principio?
Una noche más de sufrimiento para el pueblo
Este viernes será el segundo y último día de trabajos, según prometen las autoridades. Los cierres comenzarán nuevamente a las 23 horas en Tizayuca, con trabajos nocturnos que durarán al menos siete horas.
La vialidad se reabrirá hasta las 6 horas del sábado 7 de marzo. Para entonces, los conductores verán mejoras en el asfalto, vallas de contención y señalética. Todo lo que debería haber estado en condiciones óptimas desde el primer día.
Los trabajos se realizarán desde el kilómetro 58+000 hasta el 61+300, en plena zona de Tizayuca, afectando a miles de familias trabajadoras.
La única alternativa: más gastos para el pueblo
¿Rutas alternas? Sí, existe una: la carretera libre México-Pachuca que pasa por las calles municipales de Tizayuca y Tecámac. Pero esta opción significa:
- Más distancia de recorrido
- Más tiempo perdido por topes y semáforos
- Más gasto en combustible
- Más desgaste del vehículo
Al final, como siempre, el pueblo trabajador paga los platos rotos de la mala planificación gubernamental y la falta de inversión en infraestructura de calidad.
Mientras los funcionarios viajan en vehículos oficiales con escoltas que les abren paso, los trabajadores mexicanos tienen que madrugar aún más, gastar más dinero y llegar tarde a sus empleos por culpa de un sistema que los tiene abandonados.