Sheinbaum acusa a la CNTE: ¿pedir justicia es ser ultraderecha?
La presidenta Claudia Sheinbaum soltó la frase que ya todos esperaban: los maestros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) «le están haciendo el juego a la ultraderecha». Y remató con un golpe más: «sino es que son lo mismo». Dicho y hecho, desde Palacio Nacional, en su mañanera del jueves, la titular del Ejecutivo criminalizó la lucha magisterial con la misma receta de siempre.
«¿Quieren que haya represión?»: la trampa del discurso oficial
Sheinbaum fue directa, sí, pero para descalificar. Afirmó que los docentes buscan provocar al gobierno para que responda con represión. «¿Qué quieren que haya represión? No va a haber represión, es una provocación para que nosotros actuemos y reprimamos», dijo.
Pero vamos con calma, ¿verdad? Cuando un pueblo organizado exige sus derechos y el gobierno responde diciendo «nos quieren provocar», lo que está haciendo es preparar el terreno para justificar cualquier acción en su contra. La historia de este país está llena de esas trampas discursivas, y los maestros lo saben bien. No es provocación, es exigencia legítima.
El Zócalo amurallado: así se «dialoga» en la 4T
A una semana del arranque del movimiento, está más que claro que los maestros inconformes están usando el Mundial de Fútbol en la CDMX como presión para llegar a un acuerdo favorable. ¿Y qué hizo el gobierno? Amurallar el Centro Histórico de la capital con vallas metálicas para impedir que los docentes lleguen al Zócalo y a Palacio Nacional.
Un centro histórico cercado, un pueblo impedido de caminar su propia plaza. Eso no es diálogo, eso es miedo. Miedo a que se vea, miedo a que se escuche, miedo a que la gente se sume. Si las demandas de la CNTE no tuvieran razón, ¿por qué tanto esfuerzo por silenciarlas?
La frontera también arde: Baja California en pie de lucha
Y mientras en la capital se levantan muros de metal, en Baja California la CNTE sacó su cuarta jornada consecutiva de movilizaciones este 4 de junio. En Tijuana, unos 200 docentes marcharon desde las oficinas de la Secretaría de Educación hasta la garita de El Chaparral, donde bloquearon poco más de dos horas el acceso vehicular de Estados Unidos hacia México. Filas y retrasos para los automovrilistas, sí, pero ¿alguien se pregunta por qué los maestros tienen que llegar a esto para ser escuchados?
En San Quintín, otro grupo anunció protestas para este viernes sobre la carretera Transpeninsular, como parte del paro nacional convocado por la CNTE. Su exigencia central: la abrogación de la Ley del Issste de 2007, esa reforma que les quitó derechos ganados con sangre y lucha. Pero según el gobierno, pedir justicia es «hacerle el juego a la ultraderecha».
Propaganda morenista en bardas públicas: la otra cara de la moneda
Y ya que hablamos de injusticias, miren esto. Aunque Morena ni siquiera ha arrancado su proceso interno para las elecciones de 2027, en Ensenada ya apareció propaganda electoral anticipada en unidades deportivas municipales.
Fernando Ribeiro Cham, integrante de la Junta de Gobierno del Instituto Municipal del Deporte y Recreación de Ensenada (Inmudere), encontró pintada en las bardas de la Unidad Deportiva de El Sauzal la leyenda: «2do. Informe Julieta, Senadora por Baja California, Morena, la esperanza de BC». No es invitación al voto formal, pero la lectura es clara: se están usando bienes del pueblo para promocionar a funcionarios y al partido en el poder.
«Esto no puede ser así, no estamos en periodo electoral y debe de sancionarse, del partido político o del funcionario que se esté publicitando, independientemente de quién sea. Cerca de la casa de mis padres hay un parque y también está tapizado completamente, una barda perimetral de una cancha de futbol rápido también, y esto no puede permitirse porque después va a estar en las bibliotecas públicas, en los parques y en los hospitales.»
Las bardas del pueblo no son cartelera de partido. Los parques, las canchas, las bibliotecas son del pueblo. Pero la 4T, que tanto habla de austeridad republicana, parece tener un pie distinto para medir cuando se trata de sus propios intereses.
¿Quién da la anuencia para pintar lo que es de todos?
Porque hay una pregunta que nadie en el gobierno quiere responder: ¿quién autorizó que se usara un bien municipal para propaganda partidista? El silencio oficial es más elocuente que cualquier mañanera.
Los maestros luchan y los tildan de ultraderecha. Los morenistas pintan bardas públicas con propaganda y nadie dice nada. Esa es la matemática de la 4T: exigir derechos es sospechoso, usar lo del pueblo para promocionarse es normal.
La CNTE no hace el juego a nadie. La CNTE hace el juego a la dignidad de miles de trabajadores de la educación que llevan años peleando por lo que es suyo. Y si el gobierno no quiere escuchar, el pueblo sí está escuchando.