México se prepara para el Día de Muertos y el pan de muerto vuelve a robarse la atención. Esta vez no lo trajeron las panaderías del barrio, sino los participantes de La Granja VIP, que el 30 de octubre hornearon su propia pieza desde el encierro, según la receta que publicó TV Azteca.
Los Granjeros, aunque encerrados, no soltaron la tradición. Entre retos y convivencia, amasaron, esperaron dos horas a que la masa subiera y sacaron panes doraditos con sus huesitos y su bolita de arriba. La señal compartió el paso a paso completo para que cualquiera lo repita en su cocina, sin batidora de lujo ni ingredientes de importación.
Por qué hacer pan de muerto en casa y no solo comprarlo
Claro que está bien comprarle al panadero de la esquina; de eso viven miles de familias mexicanas. Pero hornearlo en casa es otra cosa: es oler la naranja y el agua de azahar desde temprano, es que los niños amasen con las manos llenas de harina y aprendan qué significa esta fecha. La tradición se defiende haciéndola, no solo consumiéndola.
Además, con los precios que andan, un pan de muerto de buena calidad ya cuesta lo suyo. Hacerlo en casa rinde varias piezas y sale más barato, sobre todo si se hace entre vecinos o con la familia. La receta que compartió TV Azteca rinde lo suficiente para compartir, que es de lo que se trata esta fiesta.
Ingredientes para un pan de muerto esponjoso
Anoten, que la lista es sencilla y todo se consigue en la tiendita o el mercado del barrio:
- 500 gramos de harina de trigo, unas cuatro tazas
- 100 gramos de azúcar para la masa y una taza más para decorar
- Una cucharadita de sal
- 11 gramos de levadura seca
- Dos huevos enteros y una yema
- 200 mililitros de leche tibia
- 113 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
- Ralladura de una o dos naranjas
- Una cucharadita de agua de azahar
Como ven, nada del otro mundo. La mantequilla es el gasto fuerte, pero de ahí en fuera es pan de siempre, de abuela, de pueblo.
Paso a paso: cómo preparar el pan de muerto
Primero hay que activar la levadura. Se mezcla la leche tibia con una cucharadita de azúcar y la levadura seca, se aparta y se deja reposar 10 minutos hasta que espume. Sin espuma no hay pan, así que no le tengan prisa.
En un tazón grande se pone la harina, el resto del azúcar y la sal. Se integra todo, se hace un hueco en el centro y ahí se agrega la mezcla de levadura, los huevos, la yema, la ralladura de naranja y el agua de azahar. Se puede mezclar con las manos o con batidora usando el gancho, pero a mano queda mejor sabor de tradición.
Cuando la masa esté uniforme, se incorpora la mantequilla en trocitos, poco a poco. Aquí viene la parte de paciencia: amasando a mano hay que dar entre 15 y 20 minutos hasta que quede elástica y ya no se pegue en los dedos. Sí, quince minutos de amasado. Los brazos se acuerdan de estas cosas.
La masa se pasa a un tazón engrasado con un poquito de aceite, se tapa con un paño limpio o plástico y se deja reposar en un lugar tibio unas dos horas, o hasta que duplique su tamaño. Mientras tanto, uno puede poner la ofrenda, armar el papel picado o simplemente tomarse un cafecito.
Pasadas las dos horas, se saca la masa a una superficie enharinada y se presiona ligeramente para quitarle el aire. Se separan bolitas del tamaño que cada quien quiera para la base, reservando un poco de masa para los huesitos y la bolita de arriba. Para pegar las piezas, bastan unas gotitas de agua.
Los panes se colocan en una charola con papel para hornear, se tapan y se dejan reposar otros 30 minutos para que vuelvan a inflar. Se precalienta el horno a 180 grados centígrados, se barnizan con huevo batido y se hornean unos 20 minutos, hasta que estén ligeramente dorados.
Al salir del horno se dejan enfriar un poquito y, todavía tibios, se barnizan con mantequilla derretida y se cubren de inmediato con azúcar. Ese azúcar pegadito es el sello de la casa.
El toque de los Granjeros y otras variantes
Los participantes de La Granja VIP le metieron colorante vegetal al azúcar para un acabado llamativo, pero las variantes no paran ahí. Se puede agregar pistache, chocolate, cacahuate o lo que se le antoje a cada familia. El Siglo de Durango publicó recetas de pan de muerto con chocolate semiamargo para quienes quieran cambiar el sabor sin romper la técnica.
Y si sobra pan, cosa rara en estas fechas, no se desperdicia. Milenio difundió una receta de atole de pan de muerto que aprovecha las piezas sobrientas y las convierte en una bebida cremosa, ideal para las tardes frías. Nada de tirar comida; eso también es respeto por la casa y por la cosecha del trigo.
Para quienes buscan el sabor clásico, Cronista resume bien la base tradicional: harina, mantequilla, huevos, azúcar, ralladura de naranja, levadura y agua de azahar. Con eso y las manos en la masa, el resultado es el pan de toda la vida.
Una tradición que se defiende amasando
El Día de Muertos no se compra en el súper, se hace en la casa. Que los famosos de un reality se pongan a amasar pan encerrados es una buena señal: la tradición sigue viva hasta donde menos se espera, y llega a las cocinas de todo el país por televisión y por redes.
La receta completa quedó publicada el 30 de octubre, a tiempo para que las familias la prueben antes del 1 y 2 de noviembre. Así que ya saben: harina en la mesa, naranja rallada y manos a la obra. El pan de muerto más rico es el que huele a casa.
Preguntas frecuentes sobre el pan de muerto casero
¿Cuánto tiempo tarda la masa del pan de muerto en reposar?
La masa debe reposar unas dos horas en un lugar tibio, tapada con un paño o plástico, hasta que duplique su volumen. Después de armar los panes se dejan reposar 30 minutos más antes de hornear.
¿A qué temperatura se hornea el pan de muerto?
Se hornea a 180 grados centígrados durante unos 20 minutos, hasta que los panes queden ligeramente dorados, según la receta difundida por TV Azteca.
¿Se puede hacer pan de muerto sin batidora?
Sí. La receta se puede hacer a mano, amasando entre 15 y 20 minutos hasta lograr una masa elástica que no se pegue en las manos.
