Este 29 de octubre el peso mexicano se depreció 0.72 por ciento frente al dólar y cerró la jornada en 18.7564 unidades por divisa estadounidense, según cifras reportadas por Excélsior. La caída llegó un día después de que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) decidiera mantener sin cambios sus tasas de interés.
El golpe no viene del lado de acá de la frontera. Lo que movió el mercado fueron datos de la economía estadounidense: crecimiento más fuerte de lo esperado e inflación que se niega a bajar. Y como siempre, quien termina pagando el pato es la gente de a pie.
Lo que pasó este jueves en el mercado cambiario
La moneda nacional perdió terreno durante toda la jornada y tocó los 18.7564 pesos por dólar, una caída de 0.72 por ciento. El dólar, mientras tanto, avanzó frente a una cesta de divisas internacionales, apuntó el reporte de Excélsior.
El movimiento cambiario se produjo apenas un día después de que la Fed mantuvo las tasas de interés sin cambios y avisó que necesita más información económica antes de decidir nuevos ajustes en su política monetaria. Dicho en criollo: la Fed se puso en modo espera, y los inversionistas se pusieron nerviosos.
Según Milenio, el peso mexicano se depreciaba después de la difusión de las cifras de crecimiento e inflación del vecino del norte, con la Reserva Federal todavía sin mover sus tasas.
Inflación en Estados Unidos: el PCE sube 3.6 por ciento anual
Uno de los datos que concentró la atención fue el índice de precios de los gastos de consumo personal, mejor conocido como PCE, una de las referencias favoritas de la Fed para medir la inflación.
El indicador aumentó 0.5 por ciento mensual y acumuló un incremento de 3.6 por ciento en los doce meses hasta septiembre. Ambos números salieron en línea con lo que esperaba el mercado, o sea que no hubo sorpresa, pero tampoco alivio.
¿Y eso qué significa para nosotros? Pues que mientras la inflación se resista a bajar, la Fed tiene menos margen para recortar tasas en el corto plazo. Y tasas altas en Estados Unidos significan más demanda de dólares, menos inversión en monedas emergentes y más presión sobre nuestro peso.
El PIB estadounidense creció más de lo previsto
El segundo dato que pesó fue el crecimiento de la economía estadounidense. La lectura preliminar difundida este jueves mostró que el Producto Interno Bruto (PIB) creció 3.4 por ciento en el tercer trimestre, por encima del 3.2 por ciento que esperaban los analistas.
Cuando la economía gringa corre más rápido de lo previsto, los responsables de la política monetaria consideran necesario mantener condiciones financieras restrictivas para que la demanda no siga avivando los precios. Esa perspectiva fortalece al dólar y sacude a las monedas emergentes, como la nuestra.
Eso sí, conviene no perder de vista que el comportamiento del tipo de cambio también depende de factores internos y de las condiciones globales de inversión, no solo de lo que decida la Fed en sus reuniones.
Una semana de sobresaltos para el peso
Este rebote del jueves no es un hecho aislado. El peso viene de una racha complicada. Como reportó Expansión, la divisa mexicana se encamina a su séptima semana de pérdidas, aunque en alguna jornada previa logró tomar un pequeño respiro.
De hecho, la semana pasada ya se había registrado un retroceso similar: el peso se negociaba en 18.7514 unidades por dólar, con pérdida de 0.28 por ciento, mientras el billete verde avanzaba frente a otras divisas, según lo documentado por Forbes México.
Incluso hubo un momento en que la moneda intentó recuperar terreno tras el dato de inflación, con una apreciación marginal de 0.02 por ciento, operando alrededor de 18.6662 unidades por dólar, como registró La Jornada. Pero fue un espejismo: la tendencia sigue siendo a la baja.
¿Por qué le importa esto al bolsillo popular?
Parece que hablamos de números de banqueros, pero no. El tipo de cambio se siente en la tortilla, en el gas, en la ropa y en todo lo que se compra con dólares o que depende de insumos importados.
Cuando el dólar se encarece, las empresas que importan trasladan el costo a los precios, y quien absorbe el golpe es la trabajadora y el trabajador que ya venían apretándose el cinturón. Las remesas que reciben miles de familias mexicanas también se mueven con este vaivén cambiario, aunque en ese caso un peso débil puede estirar un poquito más el dinero que mandan los paisanos del otro lado.
La lección es clara: las decisiones monetarias de un puñado de funcionarios en Washington pueden sacudir la economía de millones de mexicanos que ni siquiera saben qué es el PCE. Esa es la asimetría brutal de la economía global, y por eso conviene estar pendientes.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto cotizó el peso este 29 de octubre?
El peso cerró en 18.7564 unidades por dólar, con una depreciación de 0.72 por ciento frente a la divisa estadounidense, según Excélsior.
¿Por qué cayó el peso frente al dólar?
Por los datos económicos de Estados Unidos publicados este jueves: un crecimiento del PIB de 3.4 por ciento en el tercer trimestre y una inflación anualizada de 3.6 por ciento, que dan margen a la Fed para mantener tasas altas por más tiempo.
¿Qué decidió la Reserva Federal este miércoles?
Mantuvo sin cambios sus tasas de interés y señaló que necesita más información económica antes de decidir nuevos ajustes en su política monetaria.
¿Cuántas semanas seguidas lleva perdiendo el peso?
La divisa mexicana perfila su sérdima semana de pérdidas, de acuerdo con reportes de Expansión y Forbes México.
