El papa León XIV evoluciona conforme a lo previsto tras la cirugía a la que fue sometido el 13 de octubre de 2026 para extirparle un nódulo pulmonar, informó este miércoles 14 de octubre la Oficina de Prensa de la Santa Sede. El pontífice ya camina dentro de su habitación del Hospital Gemelli de Roma, recibe fisioterapia respiratoria y volvió a desayunar y comer con normalidad.
Los análisis de sangre y la radiografía de tórax realizados este miércoles confirman que los valores del papa se encuentran dentro de los parámetros esperados para este tipo de intervención, según el comunicado médico difundido por el Vaticano y recogido por EL IMPARCIAL | Noticias de México y el mundo. No se reportaron complicaciones, aunque tampoco se precisó una fecha de alta hospitalaria.
Qué dice el parte médico del Vaticano
El informe fue firmado por el doctor Luigi Carbone y el profesor Stefano Margaritora, los médicos que atienden al pontífice. El texto detalla los avances de la recuperación posoperatoria: los estudios de control salieron dentro del rango esperado, el papa comenzó fisioterapia respiratoria para fortalecer su respiración y ya se moviliza por su habitación.
El comunicado concluye que la recuperación sigue el curso previsto. Sin embargo, guarda silencio sobre lo que más preocupa a los fieles: el tratamiento oncológico que podría seguir el papa y su pronóstico a largo plazo.
Por qué operaron al papa León XIV
La intervención se realizó el martes 13 de octubre en el Hospital Gemelli de Roma. El procedimiento concluyó dentro del tiempo programado y el papa regresó a su habitación tras la operación, según confirmó la Oficina de Prensa del Vaticano y reportó Vatican News.
El análisis posterior del tejido extirpado confirmó la presencia de un adenocarcinoma pulmonar, uno de los tipos más frecuentes de cáncer de pulmón, según información publicada por CNN. Aquí está el meollo del asunto: mientras el Vaticano habla de una recuperación
