El PRI acusa traición de Movimiento Ciudadano y denuncia la "Ley Maduro" electoral
El Partido Revolucionario Institucional (PRI) lanzó una fuerte ofensiva contra Movimiento Ciudadano, acusándolo de traicionar a la oposición al respaldar la reforma electoral impulsada por el gobierno de Claudia Sheinbaum. En una conferencia de prensa cargada de indignación, el dirigente nacional priista Alejandro Moreno no se guardó nada y calificó a Dante Delgado, fundador del partido naranja, como "el esquirol más grande y el traidor más grande de este país".
Los votos ya están amarrados
Según denunció Moreno, el bloque mayoritario ya tiene garantizados los votos necesarios para sacar adelante esta reforma que consideran un atentado contra la democracia mexicana. "Los espacios de diálogo son puro teatro", aseguró el dirigente priista, quien afirmó que todo está decidido de antemano y que las consultas solo buscan legitimar una decisión ya tomada en los pasillos del poder.
La estrategia es clara: algunos partidos van a avalar la reforma para evitarse presiones políticas y legales. Y ahí es donde entra Movimiento Ciudadano, que según el PRI, negoció su apoyo a cambio de acercarse al gobierno federal. Un cálculo político que dejará marcado a Delgado en la historia, según las duras palabras de Moreno.
La "Ley Maduro" mexicana
El PRI no dudó en llamar a esta reforma la "Ley Maduro", haciendo referencia al modelo venezolano. Para los priistas, esta iniciativa busca modificar todo el diseño institucional para favorecer la permanencia de Morena en el poder, instaurando lo que consideran un esquema de partido hegemónico que pone en riesgo derechos, libertades e instituciones democráticas.
"Sale más barato una democracia cara que una dictadura gratuita", sentenció Moreno, rechazando el argumento gubernamental de que la reforma es necesaria para reducir los costos de la política. Para el dirigente priista, el debate no debe centrarse en el financiamiento, sino en la protección de derechos fundamentales.
Sin marchas, pero con estrategia
Aunque descartó convocar a movilizaciones callejeras, argumentando que la inseguridad genera temor en la población, el PRI anunció su estrategia: denunciar desde la tribuna, rechazar formalmente la reforma y apostar todo a las elecciones de 2027, donde esperan que el pueblo castigue en las urnas a quienes respalden estos cambios.
Es una apuesta arriesgada para un partido que ha visto reducirse sus filas. El PRI inició la legislatura con 37 diputados y 13 senadores, pero ha registrado varias renuncias. Moreno las atribuye a la salida de perfiles "corruptos y mediocres", aunque reconoce el desgaste natural de los partidos políticos.
Recordando la transición democrática
En un ejercicio de memoria histórica, el dirigente priista recordó que su partido impulsó reformas clave como la de 1996, que permitieron la transición democrática. Subrayó que el PRI perdió la mayoría legislativa y la Presidencia en el año 2000, demostrando que el sistema electoral sí permitía la alternancia política.
Una lección de historia que, según el PRI, el actual gobierno parece haber olvidado en su afán de perpetuarse en el poder mediante reformas que consideran antidemocráticas.