"Hay problemas Bere, te amo": las últimas palabras de un soldado del pueblo
Edwin Ocampo, un joven de 25 años originario de Copainalá, Chiapas, envió este mensaje desgarrador a su pareja momentos antes de caer en un operativo militar el pasado 22 de febrero en Tapalpa, Jalisco. Sus palabras, cargadas de amor y presagio, se han convertido en el símbolo de otra tragedia que enluta a las familias trabajadoras de nuestro país.
Un hijo del pueblo que pagó con su vida
Este soldadito chiapaneco, integrante de la Guardia Nacional, sabía que algo malo podía pasar. Por eso le escribió a su Bere, con esa ternura que solo los corazones nobles pueden expresar en momentos de peligro. "Hay problemas Bere, te amo", fueron sus últimas palabras antes de entrar en combate.
Edwin no era más que otro joven de provincia, de esos que se alistan en las fuerzas armadas buscando una oportunidad de salir adelante, de mandar unos pesitos a la familia. Pero el sistema lo mandó a morir en una guerra que no es suya, en una batalla donde los pobres siempre ponen los muertos.
El operativo que enlutó Jalisco
Las fuerzas del Ejército Mexicano y la Guardia Nacional desplegaron un operativo masivo en la zona serrana de Tapalpa, tras recibir información de inteligencia. El enfrentamiento incluyó personal terrestre y apoyo aéreo, pero como siempre, fueron los soldaditos rasos quienes pusieron el pecho a las balas.
Durante la incursión, grupos armados atacaron a las fuerzas federales, desatando un intercambio de disparos que cobró la vida de varios elementos, incluyendo a nuestro Edwin. La Secretaría de la Defensa Nacional confirmó posteriormente las bajas entre las tropas.
Jalisco arde tras el operativo
Como era de esperarse, la respuesta no se hizo esperar. Bloqueos carreteros e incendios de vehículos se registraron en distintos puntos de Jalisco, mientras el gobierno federal tuvo que reforzar la presencia de seguridad para restablecer el orden.
El operativo se ejecutó tras labores de seguimiento e inteligencia que ubicaron objetivos en una zona rural del municipio de Tapalpa. Participaron fuerzas especiales y personal de la Guardia Nacional, pero al final, como siempre, los que pagan el precio son los soldados de a pie.
Un adiós que duele
La familia de Edwin recibió el cuerpo de su muchacho en Copainalá, donde se realizaron actos privados para despedirlo. La Guardia Nacional llevó a cabo honores fúnebres conforme a los protocolos institucionales, pero eso no devuelve la vida a un joven que tenía todo por delante.
Su mensaje a Berenice se viralizó en redes sociales, convirtiéndose en un testimonio desgarrador de cómo los hijos del pueblo enfrentan el peligro con valentía, pero también con el corazón puesto en sus seres queridos.
Mientras las autoridades hablan de éxitos operativos y resultados, las familias humildes lloran a sus muertos. Edwin Ocampo, soldado chiapaneco, se suma a la larga lista de jóvenes que han caído en esta guerra sin fin, donde los pobres siempre ponen los muertos y los poderosos cuentan las ganancias.