CDHEZ investiga show de strippers con menores en Ayuntamiento
A un alcalde se le ocurrió que la mejor forma de honrar a las madres de su pueblo era contratando bailarines que se quitaban la ropa frente a sus hijitos. Así de sencillo, así de grotesco. El Ayuntamiento de Cuauhtémoc, Zacatecas, encabezado por Francisco Javier Arcos Ruiz, organizó un festejo del Día de las Madres que más pareció un table dance con presupuesto público.
El 11 de mayo, el gobierno municipal armó su festival. Todo documentadito y transmitido en vivo por las redes oficiales del ayuntamiento, como si fuera un motivo de orgullo. En las grabaciones se ve con claridad cómo los bailarines exóticos se despojan de su ropa en el escenario y luego bajan a mezclarse entre las mesas, directamente con las madres de familia que ahí estaban.
Y mientras los strippers hacían de las suyas, con bailes sugestivos y uno que se bajó el calzoncillo para enseñar su tanga, los niñitos miraban. Sí, habían menores de edad acompañando a sus mamás en un evento que debió ser un espacio seguro y respetuoso.
La Comisión de Derechos Humanos no se quedó callada
Este miércoles, la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Zacatecas (CDHEZ) informó que abrió una queja de oficio contra los servidores públicos del Ayuntamiento de Cuauhtémoc. Los hechos, señalan, vulneraron los derechos de niñas, niños y adolescentes, así como de las mujeres que asistieron al festival.
En su comunicado, la Comisión es clara: se advierten posibles vulneraciones a la integridad psicológica y emocional de las infancias, particularmente su derecho a desarrollarse en entornos seguros, libres de violencia y de conductas no apropiadas para su edad.
Machismo institucionalizado con dinero del pueblo
Lo que pasó en Cuauhtémoc no es un simple error de cálculo. Es el reflejo de un machismo tan arraigado que desde un espacio de gobierno se normaliza cosificar a las mujeres y exponer a los niños a contenidos que no les corresponden. Contratar strippers para un evento familiar, con recursos públicos, es reproducir estereotipos sexistas y violencia simbólica desde la institución misma.
La CDHEZ lo señaló con firmeza: se deben evitar prácticas y dinámicas que reproduzcan estereotipos sexistas, violencia simbólica o formas de cosificación hacia las mujeres, especialmente cuando se promueven desde instituciones gubernamentales en contextos familiares y comunitarios.
Exigen enfoque de derechos y perspectiva de género
El organismo autónomo exhortó a las autoridades responsables de organizar eventos comunitarios a incorporar de manera transversal los enfoques de derechos humanos, perspectiva de género, interés superior de la niñez e interseccionalidad. Privilegiando acciones que fortalezcan la inclusión, el respeto y la construcción de espacios libres de violencia.
Porque las madres de Cuauhtémoc merecen un reconocimiento digno, no un espectáculo que las reduce a objetos. Y los niñitos merecen crecer en comunidades que los cuiden, no que los expongan. Las diligencias ya están en marcha para esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades de los servidores públicos involucrados. Que no quede en la impunidad.