Trump da ultimátum de 48 horas a Irán por el Estrecho de Ormuz
Una vez más, el imperialismo yanqui muestra su verdadero rostro. Donald Trump, ese magnate que se cree dueño del mundo, acaba de lanzar un ultimátum de 48 horas al gobierno iraní para que reabra el Estrecho de Ormuz. Como si fuera el patrón de una hacienda dando órdenes a sus peones.
El mandatario estadounidense, con esa arrogancia que lo caracteriza, publicó en Truth Social que el plazo comenzó el sábado 21 de marzo y vence este lunes por la noche. "El tiempo corre a partir de este preciso momento", escribió el magnate, amenazando con atacar la infraestructura eléctrica iraní si no se permite el tránsito marítimo sin restricciones.
La estrategia del miedo imperial
¿Y qué planea hacer el imperio? Pues atacar las centrales eléctricas de mayor capacidad, dejando sin luz a millones de familias iraníes. Así es como actúa el capitalismo salvaje: cuando no puede controlar, destruye. Este ultimátum llega en medio de la cuarta semana de conflicto en la región, una crisis que ellos mismos provocaron.
El cierre del estrecho se anunció el 2 de marzo, tras las agresiones militares estadounidenses en territorio iraní. Desde entonces, la navegación comercial está afectada, pero ¿acaso a Trump le importa el pueblo? No, señor. Solo le preocupa que sus empresas petroleras sigan llenándose los bolsillos.
Irán no se doblega ante las amenazas
El gobierno iraní, con dignidad y valentía, respondió que cualquier ataque provocará represalias contra instalaciones estadounidenses e israelíes en la región. Sus autoridades dejaron claro que sus fuerzas actuarán ante cualquier ofensiva directa. ¡Así se defiende la soberanía nacional!
El Estrecho de Ormuz no es cualquier lugar. Esta vía conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el océano Índico, siendo la salida marítima principal para las exportaciones energéticas de la región. Por ahí pasa cerca del 20 por ciento del petróleo mundial y una proporción importante de gas natural licuado.
Los mercados tiemblan, el pueblo paga
Como siempre, cuando los poderosos juegan a la guerra, es el pueblo trabajador quien sufre las consecuencias. El bloqueo ya generó incrementos en los precios de combustibles y otros insumos básicos. Los mercados registraron variaciones que afectan directamente el bolsillo de las familias humildes.
Una coalición de 22 países, incluyendo Reino Unido, Francia, Alemania y Japón, pidió la reapertura del estrecho. Pero estos gobiernos europeos, cómplices del imperialismo yanqui, solo se preocupan por sus intereses comerciales, no por la paz mundial.
La Agencia Internacional de la Energía ya autorizó el uso de reservas estratégicas para contener el impacto en precios. Medidas paliativas que no resuelven el problema de fondo: la política agresiva de Estados Unidos.
Cuenta regresiva hacia la escalada
El ultimátum vence esta tarde-noche del lunes 23 de marzo. La respuesta de Irán determinará si el imperio decide atacar o si la cordura prevalece. Irán mantiene control en la zona y capacidad para defender su territorio, una condición que forma parte del equilibrio regional que tanto molesta a Washington.
Las próximas horas definirán el acceso a una de las rutas energéticas más importantes del mundo. Pero también definirán si la comunidad internacional permitirá que el imperialismo siga imponiendo su voluntad a sangre y fuego.
Una vez más, el pueblo del mundo debe estar alerta ante las maniobras del imperio. La historia nos enseña que cuando los poderosos amenazan con la guerra, es el momento de alzar la voz por la paz y la justicia.