Venezuela da un respiro: Delcy Rodríguez anuncia amnistía general tras presión estadounidense
¡Por fin algo de luz en el túnel venezolano! La presidenta encargada Delcy Rodríguez anunció este viernes una amnistía general que podría liberar a cientos de presos políticos, después de semanas de presión directa desde Washington.
La medida llega justo cuando se cumple un mes del derrocamiento de Nicolás Maduro por una incursión militar estadounidense, y la verdad es que no parece casualidad. Como bien lo puso María Corina Machado desde Colombia: "Obviamente no es algo que voluntariamente el régimen haya querido hacer, sino producto de la presión real del Gobierno de Estados Unidos".
El Helicoide: del terror a la esperanza
Pero la noticia que más emociona a las familias venezolanas es el cierre definitivo del Helicoide, esa cárcel maldita que por años fue sinónimo de tortura y desapariciones. Rodríguez ordenó convertirla "en un centro social, deportivo, cultural y comercial para la familia policial y las comunidades aledañas".
¡Qué ironía más hermosa! Donde antes se quebraban vidas, ahora habrá espacios para que la gente del pueblo pueda recrearse y organizarse.
700 familias esperan el milagro
Según el Foro Penal, más de 700 presos políticos siguen esperando justicia en Venezuela. Desde el 8 de enero ya liberaron a unos 300, pero el proceso ha sido lentito, como todo lo que huele a burocracia.
La amnistía cubrirá "todo el período de violencia política de 1999 al presente", aunque quedarán excluidos los procesados por homicidio, narcotráfico, corrupción y violaciones graves a los derechos humanos. Una medida justa que separa la paja del trigo.
¿Cambio real o maquillaje?
Rodríguez también pidió un "nuevo sistema de justicia" para Venezuela, reconociendo que el actual está podrido hasta los huesos. Las ONGs y la oposición llevan años denunciando la corrupción y el servilismo de los tribunales.
Machado, siempre directa, advirtió que "no hay manera de que una persona que ha sido corresponsable de esta tragedia genere confianza". Y tiene razón: Delcy Rodríguez era la mano derecha de Maduro, y ahora se presenta como la salvadora.
Pero bueno, si esto significa que cientos de familias van a poder abrazar de nuevo a sus seres queridos, pues bienvenida sea la presión gringa. A veces los pueblos necesitan que les echen una manita desde afuera para liberarse de sus propios verdugos.
La ley debe pasar por el Parlamento venezolano, y esperemos que no se quede en puro teatro político. Las familias venezolanas ya han sufrido demasiado.