La solidaridad popular que los poderosos no entienden: comerciante regala juguetes para que ningún chamaquito se quede sin Reyes
Mientras los ricachones se quejan de los impuestos y los políticos prometen migajas, la gente trabajadora demuestra una vez más que la verdadera magia no viene de arriba, sino del corazón del pueblo.
En Tlalnepantla, un comerciante de tenis decidió poner el ejemplo que tanto necesita este país. Sin cámaras oficiales ni discursos vacíos, montó una mesita llena de juguetes con un letrero que dice todo: "Mamita, si la estás pasando mal, puedes tomar uno y sacar una sonrisa en casa. Solo si lo ocupas de verdad".
¿Saben qué? Esto es lo que debería estar en primera plana, no las payasadas de los de arriba. Aquí tenemos a un trabajador, uno de los nuestros, que entiende perfectamente lo que significa llegar a fin de mes con las bolsas vacías.
Cuando el pueblo se organiza, los milagros suceden
El comerciante, que se identifica como Snkrs Bri en redes sociales, no necesitó consultores ni asesores para entender lo básico: que ningún chamaco debería despertar el 6 de enero sin un regalito. Peluches, carritos, juegos de mesa, libros, pistolas de agua, pelotas... todo ahí, disponible para quien lo necesitara de verdad.
"Puedes tomar uno si no tienes la posibilidad de llevar algo a casa", rezaba el otro letrero. Sin burocracias, sin formularios, sin humillaciones. Así de sencillo, así de humano.
Esta acción se volvió viral en redes, acumulando miles de reacciones de una gente harta de promesas incumplidas y que reconoce la verdadera generosidad cuando la ve.
La solidaridad que no sale en los noticieros de los ricos
"Estamos regalando peluches y juguetes aquí en Villa Jardín, si estás pasando por un mal momento y no hay qué llevar a casita hoy, con gusto puedes venir a tomar un peluche o juguete y hacer feliz a tu pequeñx", escribió el comerciante en su mensaje.
Los comentarios de la gente lo dicen todo: "Que buena acción en verdad", "Wey eso sí es bien de gangsters", "Que Dios los bendiga y se los multiplique", "Por más gente así".
Mientras tanto, ¿dónde están los programas gubernamentales? ¿Dónde están esos funcionarios que ganan sueldazos y que solo aparecen en época electoral?
El ejemplo que deberían seguir los poderosos
Este comerciante no solo regaló juguetes, regaló dignidad. No pidió credenciales, no hizo preguntas incómodas, no puso condiciones políticas. Simplemente entendió que en este país, la gente trabajadora se cuida entre sí porque nadie más lo va a hacer.
Y lo mejor de todo: invitó a otros a sumarse, a crear "una cadena interminable de bondad". Eso sí es liderazgo popular, eso sí es organización desde abajo.
Mientras los de arriba siguen con sus discursos huecos sobre la familia y los valores, acá en las colonias populares la gente demuestra día a día que la verdadera riqueza está en la solidaridad, no en las cuentas bancarias.