El magnate que financió los crímenes de Epstein se escuda en la amnesia
Leslie Wexner, el multimillonario dueño de Victoria's Secret, finalmente confesó ante el Congreso estadounidense lo que ya todos sabíamos: visitó la maldita isla de Jeffrey Epstein. Pero claro, según él, fue solo "unas horitas" y no sabía nada de nada.
El empresario de 88 años, con una fortuna que supera los 10 mil millones de dólares, se presentó ante los legisladores con el cuento de siempre: que Epstein lo "engañó" y que él era una víctima más del sistema.
La farsa del millonario "inocente"
Durante seis horas de interrogatorio a puerta cerrada, Wexner insistió en que nunca vio ni escuchó nada malo. ¡Qué conveniente! Un tipo que manejaba los negocios de Epstein durante años y resulta que no sabía que su "amigo" traficaba menores.
El representante demócrata Robert García no se tragó el teatrito: "No hubo ninguna persona más involucrada en brindarle a Jeffrey Epstein el apoyo financiero para cometer sus crímenes que Les Wexner".
Y tiene razón. Sin el dinero de este señorón, no habría existido la isla del horror, ni el avión privado, ni los recursos para traficar mujeres y niñas.
Amnesia selectiva de los poderosos
Lo más indignante es que Wexner alegó no recordar detalles clave de su relación con Epstein. ¡Qué casualidad! Los ricos siempre sufren de amnesia cuando les conviene.
El representante Dave Min lo dijo clarito: "Básicamente, ha alegado que no vio ni escuchó nada malo, a pesar de haber estado en la habitación con Jeffrey Epstein una y otra vez, y eso realmente no es creíble".
Pero aquí viene lo que más coraje da: ni el FBI ni el Departamento de Justicia interrogaron jamás a Wexner sobre su relación con Epstein. ¡Indignante! La justicia tiene dos caras, una para los pobres y otra para los millonarios.
El dinero que financió el infierno
Wexner fue el administrador financiero de Epstein durante años. Solo hasta 2019, cuando ya no pudo esconderse más, envió una cartita diciendo que había cortado lazos con el traficante "alrededor de 2007" y que había "descubierto" que se había apropiado de su dinero.
¡Por favor! ¿En serio esperan que creamos que un magnate de los negocios no sabía dónde estaba su plata durante más de una década?
Los archivos desclasificados revelan años de correspondencia que vinculan a Epstein con los más ricos y poderosos del mundo. Y ahí está Wexner, en el centro de todo, financiando la red de tráfico más siniestra que se haya conocido.
Mientras tanto, las víctimas siguen esperando justicia real, no las mentiras de un millonario que se hace el desentendido cuando le conviene.