De un anafre en Clavería a 400 millones de dólares: la historia de La Casa de Toño que nos llena de orgullo
Lo que empezó con un anafre, un comal y dos mesitas en la banqueta de la colonia Clavería, hoy se perfila como un gigante que podría valer más de 400 millones de dólares. La Casa de Toño, ese rinconcito de antojitos mexicanos que todos conocemos y queremos, está lista para dar el brinco a Estados Unidos y Latinoamérica. Y no es para menos, porque su historia es la de un chavo que, con ganas y esfuerzo, le hizo la lucha a la vida.
¿Quién es Marco Antonio Campos, el fundador de La Casa de Toño?
Todo comenzó hace cinco décadas, cuando un joven estudiante de Derecho de la Universidad del Valle de México (UVM), Marco Antonio Campos, mejor conocido como 'Toño', decidió poner un puesto de quesadillas en la calle Floresta. Con apenas 18 años, armó su cocinita con un anafre, un comal, un escurridor, dos mesas y unos refrescos. Su mamá y una trabajadora de la casa le ayudaban con los guisos, mientras él atendía a los vecinos. Dicen que lo hizo para pagar sus estudios, o porque no se veía encerrado en una oficina. Lo cierto es que el sabor de sus quesadillas empezó a llamar la atención de toda la colonia.
¿Cómo logró convertirse en una de las cadenas más exitosas de México?
Pero la vida no le regaló nada. Las autoridades le quitaron el puesto de la vía pública. ¿Se acabó el sueño? Para nada. Su papá le prestó el zaguán de la casa, y ahí nació 'Las Dos Poblanas', en honor a su madre y su abuela poblanas. El negocio fue creciendo, y Toño dejó la carrera para dedicarse de lleno a la cocina. Pronto, el espacio se quedó chico, y la familia empezó a convertir cuartos en comedores. Fue entonces cuando llegaron dos platillos que se volvieron leyenda: el pozole y los flanes. La gente ya no decía 'voy a Las Dos Poblanas', sino 'voy a la casa de Toño'. Y así, poco a poco, ese nombre se quedó.
En los años 90, registraron la marca ante el IMPI, y la expansión no se detuvo. De Clavería saltaron a Santa María la Ribera, Marina Nacional, Lindavista, Narvarte, y luego al Estado de México. Hoy, La Casa de Toño tiene 80 sucursales en la CDMX y el Valle de México, y hasta apareció en la guía Tastle Atas. Y no solo eso: la mismísima Rosalía, la cantante española, se ha dado una vuelta por ahí.
¿Por qué La Casa de Toño analiza una venta por más de 400 millones de dólares?
Ahora, después de más de 50 años de puro sazón, la empresa está explorando una operación valuada en más de 400 millones de dólares. Contrataron a BBVA México como asesor financiero para buscar inversionistas. Entre los interesados suena Grupo Gigante y otros grupos empresariales mexicanos. La idea es acelerar el crecimiento y llevar los antojitos mexicanos a Estados Unidos y Latinoamérica. Según los documentos, el valor de la operación supera ocho veces las ganancias de la compañía, poniendo a La Casa de Toño por encima de otros restauranteros de la región.
Pero ojo, todavía no hay nada definitivo. Las negociaciones están en análisis, y todo depende de las condiciones del mercado y de lo que decidan los dueños. Si se concreta, sería uno de los movimientos más importantes en la industria restaurantera mexicana. Y pensar que todo empezó con un anafre en Clavería. Así es, de abajo se llega arriba, y La Casa de Toño es la prueba viviente de que el esfuerzo de un chavo y su familia puede convertirse en un imperio. ¡Que viva la comida mexicana y los negocios que nacen del pueblo!
Preguntas frecuentes sobre La Casa de Toño
¿Cuál es el platillo insignia de La Casa de Toño?
El pozole es el platillo estrella de la cadena, aunque también ofrecen quesadillas, sopes, flautas, enchiladas, chilaquiles y tostadas, manteniendo el espíritu de los antojitos mexicanos con los que nació.
¿Cuántas sucursales tiene La Casa de Toño actualmente?
Actualmente, la cadena opera 80 sucursales en la Ciudad de México y la Zona Metropolitana del Valle de México, con planes de expandirse a Estados Unidos y Latinoamérica.
¿Quién asesora la posible venta de La Casa de Toño?
La empresa contrató a BBVA México como asesor financiero exclusivo para explorar la operación, que podría valuarse en más de 400 millones de dólares.