Un juez dejó en libertad a un médico residente del IMSS acusado de violar a su pareja, también médica residente, tras argumentar que la víctima habría aceptado participar en el llamado juego de la violación. El caso, publicado el 2 de noviembre de 2026 por La Silla Rota, desnuda otra vez la cara podrida de una justicia que protege al agresor y deja sola a la mujer agredida.
La historia es de esas que duelen contar. Adriana, médica residente de 30 años, denunció que la noche del 18 de abril de 2025, en un departamento de Naucalpan, Estado de México, su pareja de ocho meses, Carlos Felipe, un médico colombiano de 29 años que hace su residencia en el Instituto Mexicano del Seguro Social, la agredió sexualmente aunque ella le dijo que no y se puso a llorar.
Qué pasó la noche del 18 de abril
Según el relato de Adriana a La Silla Rota, esa noche la pareja cenó en Santa María la Ribera y luego fue a un bar de la colonia Nápoles. El encuentro sexual comenzó de manera consensuada, pero todo cambió cuando Felipe se molestó porque no logró penetrarla vaginalmente. La carpeta de investigación documenta que entonces él le exigió sexo anal, que ella rechazó, y que después le sujetó la cabeza con fuerza durante el sexo oral, sin dejarla respirar.
Luego vino lo peor. Felipe le propuso jugar a algo nuevo. Adriana preguntó que a qué, y él respondió: a la violación. Ella se negó, lloró, le pidió varias veces que parara porque sentía miedo y dolor. No se detuvo. Al terminar, él se recostó a ver televisión y le dijo que ya era hora de que se fuera a su casa. Ni disculpa, ni explicación, ni un abrazo.
Las pruebas existen, la justicia mira para otro lado
Adriana no se quedó callada. Fue a la fiscalía de atención a mujeres en Iztapalapa, donde le dijeron que no podían hacer nada si el hombre no era su pareja formal. Luego fue a la Fiscalía de Delitos Sexuales en Guelatao, donde la trataron de manera hostil, según su testimonio, y la hicieron firmar un papel donde constaba que había recibido buena atención. Así tratan las instituciones a las mujeres que piden auxilio.
Aun así, el 20 de abril de 2025 se abrió la carpeta de investigación CI-FIDS/FDS-7/UI-FDS-7-01/00360/04-2025. Ese mismo día, un dictamen pericial documentó moretones en ambos brazos, lesiones en el antebrazo y muslo izquierdos, y lesiones vaginales compatibles con violencia. El 21 de abril, una nota médica firmada por la doctora Laura Patricia Angulo Camarena le diagnosticó reacción al estrés agudo y abuso sexual, con siete días de incapacidad. Como la agresión ocurrió en Naucalpan, el caso pasó al Estado de México, donde el 6 de mayo se abrió otra carpeta por violación.
Carlos Felipe fue detenido el 3 de julio de 2026. En la primera audiencia, el Ministerio Público presentó las pruebas y el juez ordenó prisión preventiva, entre otras razones porque el acusado no podía acreditar domicilio en México. Pero el 8 de julio, el juez Arcadio Reyes resolvió no vincularlo a proceso y ordenó su libertad. Adriana sostiene que el juzgador consideró que ella había aceptado participar en el juego de la violación y que, por lo tanto, no había delito que perseguir. La defensa pidió apelar; ella sigue esperando respuesta.
Se me hace increíble cómo es la justicia en este país, cómo una persona que es mi violador está terminando su formación médica sin ninguna consecuencia en el IMSS, viviendo una vida normal, cuando a mí prácticamente se me acaba la vida y un 24 de diciembre intenté suicidarme debido a esta situación.
Adriana también teme por lo que viene: Yo tengo mucho miedo porque a mí nadie me garantiza que los magistrados que vayan a revisar mi caso no sean una persona como el juez.
¿Qué hizo el IMSS? Nada, según la víctima
Adriana informó al instituto. Después de la detención de Felipe, autorizó que su hospital remitiera la documentación médica y psicológica a las coordinaciones estatal y de zona para que llegara a las oficinas centrales del Centro Médico Nacional Siglo XXI. Pero asegura que nunca recibió medidas de protección, acompañamiento jurídico ni protocolo institucional alguno. Nunca hubo como algún otro protocolo que se me ofreciera, relata.
Mientras él regresa al hospital a terminar su residencia, ella no ha podido volver a ese lugar a continuar su formación. La pregunta es de cajón: quién cuida a las pacientes de un hospital público ante un médico señalado por violación.
Tú, IMSS, estás protegiendo a un violador, estás dándole la libertad a un violador de que tenga acceso a pacientes, a pacientes femeninas bajo anestesia.
La Silla Rota consultó al IMSS sobre la denuncia, las medidas adoptadas y la situación del médico señalado. Hasta la publicación de la nota, el instituto no respondió.
Un patrón que ya no sorprende
El silencio institucional no es un caso aislado. En Durango, el IMSS tuvo que interponer una denuncia penal tras la agresión contra la enfermera Jessica H dentro de un hospital, aunque ahí al menos el instituto le dio acompañamiento psicológico y asesoría jurídica, según informó Excélsior. En Cancún, derechohabientes han denunciado burlas y maltratos de un médico del instituto, y las quejas siguen creciendo, como reportaron Marcrix Noticias y Vigía Ciudadano en redes.
La diferencia en el caso de Adriana es brutal: cuando la víctima es una trabajadora del propio instituto y el señalado es un colega en formación, la maquinaria se detiene. Sin protocolo, sin respuesta, sin consecuencias para el agresor.
El caso sigue abierto. Adriana espera que la apelación llegue a magistrados que sí lean las pruebas: los moretones, las lesiones documentadas, el diagnóstico de abuso sexual. Mientras tanto, un juez firmó la libertad de un acusado de violación y el IMSS guarda silencio.
Preguntas frecuentes
¿Por qué liberaron al médico acusado de violación?
El 8 de julio de 2026, el juez Arcadio Reyes resolvió no vincularlo a proceso porque, según Adriana, consideró que ella había aceptado participar en el juego de la violación y que no había delito que perseguir.
¿Qué pruebas existen contra el médico residente?
Un dictamen pericial del 20 de abril de 2025 documentó moretones y lesiones vaginales compatibles con violencia, y una nota médica del 21 de abril diagnosticó a Adriana con reacción al estrés agudo y abuso sexual.
¿Qué respondió el IMSS a la denuncia?
Hasta la publicación del reportaje de La Silla Rota, el 2 de noviembre de 2026, el IMSS no había respondido a la solicitud de información sobre el caso.
