Los mollys de Tabasco se defienden con memoria colectiva
Los mollys azufrados de los manantiales de El Azufre, en Tabasco, poseen una memoria colectiva que les permite recordar ataques de depredadores y organizarse para defenderse juntos. Un estudio publicado en la revista Proceedings of the Royal Society B reveló este hallazgo, que convierte a estos pescaditos en un tesoro natural amenazado por la contaminación y la destrucción de su hábitat.
¿Cómo se organizan los mollys para enfrentar a sus depredadores?
Imagínese ustéd la escena: aves rapaces cayendo sobre el agua buscando su presa, y los mollys respondiendo con inmersiones sincronizadas que crean olas sobre la superficie. Pura organización colectiva, sin líderes, sin jefes, sin que nadie les diga qué hacer. Las olas formadas por estos pescaditos dificultan la caza y obligan a los depredadores a esperar más tiempo antes de intentar otro ataque.
El estudio, dirigido por Korbinian Pacher del Instituto de Ecología de Agua Dulce y Pesca Continental (IGB) de Berlín, registró 120 horas de video y analizó 867 ataques de tres especies de aves rapaces. También participaron integrantes del Cluster de Excelencia en Ciencia de la Inteligencia.
¿Qué hicieron las aves rapaces para superar la defensa colectiva?
Los martines pescadores, que se las dan de muy listos, descubrieron que era mejor atacar los bordes de los cardúmenes, donde las olas defensivas eran menos intensas. En el centro del cardumen había más pescaditos, pero también una respuesta colectiva más fuerte que complicaba los ataques posteriores.
«Con frecuencia se pregunta cómo las presas pueden defenderse de estos depredadores, pero casi nunca se pregunta lo contrario: qué hacen o qué pueden hacer los depredadores para superar las defensas de sus presas», afirma Pacher.
El científico añade que los depredadores pueden desarrollar estrategias específicas frente a las defensas colectivas de sus presas, y que ahora se puede buscar esto en otros sistemas donde estas estrategias podrían estar presentes, aunque sean menos evidentes.
¿Qué es la memoria colectiva de los mollys azufrados?
El hallazgo más novedoso fue observar cómo los cardúmenes reaccionaron con mayor intensidad cuando un ataque ocurría poco después de otro previo. Es decir, los pescaditos recuerdan lo que les pasó y se preparan mejor pa' la siguiente. Como una comunidad que aprende de sus luchas y no se deja pisotear.
«Un cardumen de peces representa una red conectada de individuos; como el cerebro, que es una red de miles de millones de neuronas. Al igual que un pez individual, una sola neurona puede hacer muy poco, pero conectadas entre sí forman una red capaz de realizar tareas complejas, incluyendo recordar cosas», explica Pacher.
El experto señala que aunque un pez sólo percibe lo que ocurre a su lado, la interacción con miles de vecinos permite al grupo responder de manera coordinada frente al depredador. «Los peces que obtuvieron información sobre el ataque del ave entran en un estado de alta alerta. Cuando vuelven a ver al ave, saben instantáneamente lo que ocurre y comienzan la defensa. Otros peces ven esto y copian el comportamiento, lo que conduce a más olas colectivas», detalla.
Aún no está claro cómo funciona esta memoria colectiva ni cómo está conectada con las memorias individuales. «Esto plantea muchas preguntas interesantes para el futuro, como cuánto tiempo dura esta memoria colectiva y si los peces también olvidan colectivamente», añade Pacher.
¿Por qué los manantiales de El Azufre son un laboratorio natural único?
Los manantiales sulfurosos de Tabasco son un laboratorio natural para estudiar la inteligencia colectiva. Las condiciones extremas del agua hacen que muy pocas especies puedan sobrevivir ahí, así que el comportamiento colectivo de los peces evolucionó principalmente para responder a las aves que atacan desde fuera del agua.
Como no hay oxígeno en el fondo, los peces deben permanecer cerca de la superficie y los cardúmenes consisten en una sola capa. Todas las interacciones ocurren casi en dos dimensiones, lo que facilita observarlas y entenderlas. Además, los cardúmenes suelen permanecer en la misma zona y no se desplazan grandes distancias. Los investigadores incluso pueden provocar olas sin la presencia del depredador si así lo requiere la investigación.
¿Qué amenazas enfrenta este tesoro natural tabasqueño?
Pero aquí viene lo triste. Este laboratorio natural, este tesoro de nuestra tierra, enfrenta amenazas serias. La pérdida de vegetación ribereña y la contaminación están destruyendo los manantiales, y mientras tanto nadie parece mover un dedo pa' protegerlos.
«El reto futuro es difundir la idea de que no sólo los manantiales sulfurosos son únicos y merecen protección, sino también sus pequeños habitantes, que son un verdadero tesoro natural de Tabasco», advierte Pacher.
La desaparición de estos manantiales significaría la pérdida de un sistema único para estudiar la inteligencia colectiva. Estos pescaditos nos enseñan que la fuerza está en la colectividad, en la organización, en saber que juntos podemos enfrentar lo que nos echen. Pero también nos recuerdan que nuestros tesoros naturales están bajo amenaza constante y que protegerlos es responsabilidad de todos. Se necesitan políticas públicas reales pa' conservar estos ecosistemas antes de que sea demasiado tarde.