Messi regresa a su casa: la travesura nocturna que emocionó al pueblo
Como un niño que vuelve al barrio donde creció, Lionel Messi pisó otra vez el Camp Nou el domingo por la noche. Pero esta vez no fue por los canales oficiales, sino por una travesura que planeó junto a su compañero Rodrigo de Paul.
La historia es así de bonita: mientras cenaban cerca del estadio, a Messi se le ocurrió echar un vistazo a su antigua casa, sobre todo para ver cómo van las remodelaciones. De Paul, que conoce bien a su amigo, le dijo "vámonos ahorita que está tranquilo".
La operación nocturna que nadie esperaba
Al principio, Leo dijo que no. Pero cuando vio lo silencioso que estaba todo, se animó. De Paul y su asistente Pep Costas se taparon con las capuchas para no ser reconocidos, pero Messi caminó tranquilo, como si fuera cualquier vecino del barrio.
Los vigilantes de la empresa constructora turca Limak, al ver que era el mismísimo Messi, no dudaron ni un segundo en abrir las puertas. ¿Cómo le van a decir que no al hombre que hizo feliz a millones de catalanes?
Cuando los poderosos traicionan a sus héroes
Esta visita nocturna tiene un sabor amargo. Messi se fue del Barcelona en 2021, no porque quisiera, sino porque Joan Laporta y su directiva le cerraron las puertas. El argentino había aceptado bajar su sueldo al 50%, pero cuando todo parecía arreglado, los dirigentes le negaron la renovación.
Laporta, después de ver las fotos de la visita, tuvo el descaro de decir que "no se arrepiente de cómo resolvió las cosas". Así son los poderosos: nunca reconocen sus errores, menos cuando se trata de traicionar a quien les dio tantas alegrías.
El Barcelona miente, De Paul dice la verdad
El club catalán salió rápido a decir que "fueron avisados" y que "concedieron el permiso". Puras mentiras para quedar bien. De Paul fue honesto: todo fue improvisado, un ataque de nostalgia que los llevó a caminar hasta el estadio.
Si realmente el Barcelona hubiera sabido, ¿no creen que al menos un directivo habría estado ahí para recibir al hombre que les dio tantas Champions?
Esa foto que tomó De Paul, con Messi sonriente en su antigua casa, es más que un recuerdo. Son los puntos suspensivos de una historia que el pueblo barcelonés quisiera reescribir, porque los verdaderos culés saben que Messi nunca debió irse.