La ofensiva publicitaria de Trump: cuando el racismo se vuelve negocio
El imperio gringo no descansa. Ahora Donald Trump ha decidido convertir el odio antimigrante en una campaña publicitaria que inunda las redes sociales con mensajes de terror y discriminación. Sus spots, pagados con dinero del contribuyente estadounidense, llegan hasta nuestros hogares mexicanos cargados de amenazas y desprecio.
"No lo lograrán", "serán atrapados y enviados de vuelta", gritan estos anuncios que el Departamento de Seguridad Nacional difunde sin pudor alguno. Es la nueva cara del imperialismo: ya no solo construyen muros físicos, ahora levantan barreras digitales para aterrorizar a nuestros paisanos.
Kristi Noem: la cara del odio institucional
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, se ha convertido en la vocera oficial de esta cruzada racista. Con la frialdad de quien jamás ha conocido el hambre o la desesperación, esta señora aparece en pantalla amenazando: "Déjame ser clara: si vienes a nuestro país y rompes las reglas, te atraparemos".
¿Romper las reglas? ¿Acaso buscar una vida digna para la familia es romper reglas? Estos políticos gringos, cómodos en sus mansiones, jamás entenderán lo que significa caminar días bajo el sol del desierto con la esperanza de dar de comer a los hijos.
En mayo de 2025, la misma Noem apareció hablando en español, invitando cínicamente a la "autodeportación" a través de una aplicación. El colmo del cinismo: usar nuestro idioma para humillarnos.
Claudia responde con dignidad
Gracias al cielo, tenemos una presidenta que no se deja pisotear. Claudia Sheinbaum Pardo, desde Palacio Nacional, le puso un alto a esta ofensiva mediática. Con la firmeza que caracteriza a los verdaderos líderes populares, anunció una reforma para prohibir esta propaganda del odio en territorio mexicano.
La presidenta descubrió que en 2014, durante el gobierno entreguista de Enrique Peña Nieto, se eliminó un artículo clave de la Ley Federal de Telecomunicaciones. ¿Casualidad? Para nada. El PRI siempre fue cómplice de los intereses extranjeros.
"Están pagando para poder difundir estos anuncios, esta propaganda que tiene un mensaje discriminatorio", denunció Sheinbaum. Ahí está la diferencia: mientras los neoliberales vendían la soberanía nacional, el gobierno de la Cuarta Transformación la defiende.
El nuevo spot: terrorismo psicológico puro
El pasado 9 de febrero, apareció un nuevo anuncio que roza la crueldad más absoluta. Con imágenes de zapatos abandonados en el desierto y migrantes detenidos, una voz masculina sentencia: "Cruzar la frontera estadounidense lleva a la muerte".
Es terrorismo psicológico en estado puro. Usan el dolor de las familias migrantes, la tragedia de quienes mueren en el desierto, para sembrar el terror. No tienen límites en su crueldad.
"Los cárteles mienten. Las mulas se roban todo", dice el anuncio. Qué conveniente culpar a otros de la tragedia migratoria cuando son ellos, con sus políticas económicas depredadoras, quienes obligan a nuestros paisanos a buscar el sueño americano.
La resistencia digital
Pero el pueblo mexicano no se deja intimidar. Cada spot racista encuentra respuesta en las redes sociales, donde miles de compatriotas denuncian esta campaña del odio. La solidaridad popular siempre encuentra su camino.
La reforma anunciada por Sheinbaum restituirá el artículo que prohíbe la transmisión de propaganda política, ideológica o comercial de gobiernos extranjeros. Es un acto de soberanía digital, de dignidad nacional.
Mientras Trump gasta millones en sembrar el odio, México responde con políticas de desarrollo social que atacan las causas de la migración. Esa es la diferencia entre un gobierno popular y una administración racista.
La batalla está planteada: de un lado, el imperialismo mediático que criminaliza la pobreza; del otro, la resistencia popular que defiende la dignidad humana. Como siempre, el pueblo sabrá de qué lado estar.