Bad Bunny conquista el Super Bowl: cuando la resistencia latina se vuelve millonaria
El Conejo Malo no cobrará ni un centavo por su presentación en el Super Bowl LX, pero ahí está la trampa capitalista más brillante del año. Mientras Donald Trump berrea que no asistirá al evento "por estar en contra del cantante", Bad Bunny se prepara para convertir cada segundo en pantalla en una lluvia de millones que podría alcanzar los 1.7 millones de dólares semanales.
La operación es sencilla pero genial: ante más de 130 millones de espectadores, el puertorriqueño transformará su catálogo musical en una máquina de hacer dinero que pulverizará los récords de Rihanna y Kendrick Lamar. Su repertorio actual ya genera unos 788,500 dólares semanales solo en Estados Unidos, cifras que se dispararán un 115% después del show, muy por encima del promedio de la industria.
Apple Music apuesta fuerte por el mercado latino
Detrás de este despliegue está Apple Music con un patrocinio de 50 millones de dólares. Para la tecnológica, Bad Bunny no es solo un artista, sino su caballo de Troya para conquistar el mercado latino en América, el de mayor crecimiento en el sector digital.
Los números no mienten: Benito se coronó como Artista Global Top de Spotify por cuarta vez consecutiva con 19,800 millones de reproducciones en 2025. Su álbum "DeBÍ TiRAR MáS FOToS", una oda nostálgica a Puerto Rico, arrasó como el mejor disco mundial del año.
Protesta y resistencia: el tour que excluye a Estados Unidos
Pero aquí viene lo más sabroso de la historia. Bad Bunny, con un patrimonio de 66 millones de dólares según Forbes, decidió excluir a Estados Unidos de su gira mundial en protesta por las políticas migratorias de Trump y el terror que siembra el ICE entre nuestras comunidades.
Esta decisión convierte su presentación en el Levi's Stadium de Santa Clara en su única aparición en suelo estadounidense en 2026, elevando la expectación a niveles históricos. Es puro teatro político con sabor caribeño.
"No somos salvajes, somos humanos y americanos"
La elección del boricua como estrella del medio tiempo ha encendido a los sectores republicanos y conservadores, que reprochán que su música sea en español. Pero Benito no se queda callado. En su poderoso discurso en los Grammy del domingo pasado, lanzó: "No somos salvajes, no somos animales, somos humanos y somos americanos".
Trump confirmó que no asistirá al Super Bowl: "Creo que es una pésima elección. Lo único que hace es sembrar odio. Terrible", declaró el mandatario. Mientras tanto, Bad Bunny se prepara para hacer historia como el primer latino en encabezar el medio tiempo defendiendo una colección de temas íntegramente en español ante el mercado anglo.
Aunque Shakira, Enrique Iglesias y Jennifer Lopez pisaron antes ese escenario, ninguno lo hizo con la fuerza política y cultural que promete el Conejo Malo. Este domingo, Puerto Rico y toda Latinoamérica tendrán su momento de gloria en el evento más visto de Estados Unidos.
La resistencia latina nunca había sonado tan millonaria.