Elton John denuncia espionaje aberrante de tabloides británicos contra su familia
El legendario cantante británico Elton John no se guardó nada al denunciar este viernes la "aberrante" intrusión del tabloide Daily Mail en su vida privada, calificándola como algo que está "fuera incluso de las normas más básicas de la decencia humana".
Con 78 años encima y vestido con una chaqueta verde y corbata morada, el músico mostró su enojo mientras testificaba por videoconferencia ante el Tribunal Superior de Londres. Su testimonio forma parte de una demanda colectiva donde también figura el príncipe Enrique contra Associated Newspapers Ltd (ANL), la empresa que publica el Daily Mail y el Mail on Sunday.
Espionaje telefónico y violación médica
Lo que más indignó a Elton John fue descubrir que estos tabloides habían accedido ilegalmente a los historiales médicos suyos y de su familia. "He encontrado la invasión deliberada de The Mail en mi salud y en los detalles médicos relacionados con el nacimiento de nuestro hijo Zachary como aberrante", declaró con firmeza.
Pero la cosa no paró ahí. El cantante reveló que "las tres líneas telefónicas fijas de la familia fueron intervenidas". "Estaba furioso", confesó al tribunal, añadiendo que "nunca he tenido miedo de defender mi postura frente a la prensa británica".
Su esposo, David Furnish, de 63 años, también expresó su indignación el jueves: "Nos ha indignado que el Mail haya utilizado nuestras amistades contra nosotros robando información a través de ellas".
Una lucha de gigantes contra los medios
Esta batalla legal reúne a siete personalidades que se plantaron contra estos tabloides por la forma en que obtuvieron información privada entre 1993 y 2018. Además del príncipe Enrique y Elton John, también demandaron la actriz Liz Hurley, Sadie Frost, la activista Doreen Lawrence y el expolítico Simon Hughes.
El príncipe Enrique, al borde de las lágrimas durante su testimonio del 21 de enero, acusó a los tabloides de convertir en un "absoluto infierno" la vida de su esposa Meghan. Denunció los "ataques viciosos y persistentes" y artículos "a veces racistas" contra ella.
"Estoy decidido a exigir responsabilidades por el bien de todos. Creo que es en interés general", declaró Enrique, quien culpa a los medios por la muerte de su madre, la princesa Diana, fallecida en 1997 mientras huía de los paparazzi.
Lágrimas y micrófonos espía
Liz Hurley, de 60 años y expareja del actor Hugh Grant, también rompió en llanto durante su testimonio del 22 de enero. La actriz acusó a los tabloides de haber colocado micrófonos en las ventanas de su casa.
Por su parte, ANL rechaza todas las acusaciones de los demandantes, que se refieren a más de 50 artículos publicados en esas fechas, calificándolas de "absurdas". La abogada Catrin Evans, que representa a la editorial, sugirió que cierta información "ya había sido puesta en el dominio público".
Este juicio, que debe durar nueve semanas y comenzó el 19 de enero, es el tercer y último caso presentado por el príncipe Enrique contra un editor. Una lucha que pone en evidencia hasta dónde pueden llegar los medios por conseguir una historia, sin importar a quién lastimen en el camino.