El 54º Festival Internacional Cervantino cerró el 18 de octubre de 2026 con un reporte oficial de 386 mil asistentes, pero el desglose de los números, publicado por Revista Proceso, muestra que la fiesta perdió público en Guanajuato capital y que cerca de 30 artistas locales protestaron en plena noche de clausura contra el elitismo institucional.
La numeralia federal presume un crecimiento de 17% frente a los 330 mil asistentes de 2025. El detalle es que ese empuje no vino de la sede histórica, sino del Circuito Cervantino, el programa de extensión que llevó 105 presentaciones a 15 estados entre septiembre y octubre.
Las cuentas que no cuadran en Guanajuato
De los 386 mil asistentes totales, 71 mil 165 corresponden al Circuito Cervantino. Al descontarlos, la afluencia real en Guanajuato capital quedó en 314 mil 835 personas, casi 15 mil visitantes menos que el año anterior. Un descenso que se notó a simple vista en las calles, donde hace años el Cervantino se vivía hasta el amanecer.
El contraste salió a relucir el 19 de octubre, cuando la Secretaría de Cultura de Guanajuato, encabezada por Lizeth Galván Cortés, y la rectora de la Universidad de Guanajuato, Claudia Susana Gómez López, presentaron su propio balance, por segundo año consecutivo, separado del comité organizador del FIC.
El gobierno estatal reportó 315 mil 134 asistentes locales, mil más que la cifra federal, y defendió un aumento del 4.7% en asistencia local. También presumió una derrama económica de 519.9 millones de pesos, una ocupación hotelera promedio del 60%, una inversión estatal de 96.2 millones de pesos y la participación de 3 mil 325 artistas de 29 países.
La incongruencia no pasó desapercibida. Cómo se explica una asistencia global de 386 mil personas con hoteles llenos apenas al 60%, preguntó la prensa. El subsecretario de Desarrollo Turístico estatal, David Ayala Saucedo, respondió que el dato federal contabiliza aforos globales que incluyen a visitantes de un solo día, mientras que los turistas que se hospedan varios días durante el festival serían una cifra mucho menor. Es decir, la gran numeralia se infla con paseantes, no con gente que deja dinero en la ciudad.
La discrepancia en las cifras fue señalada también por El Universal, que tituló su balance
