El menú de la vergüenza: de chef gourmet a miel con limón, la caída alimentaria de Javier Duarte
De presumir platillos españoles e italianos preparados por su chef personal a sobrevivir con miel, limón y agua durante 16 días en huelga de hambre. Así cambió la mesa del exgobernador ladrón de Veracruz, Javier Duarte, quien ahora enfrenta nuevas acusaciones por peculado.
Del banquete al castigo: cuando la justicia llegó a la mesa
Antes de que la justicia lo alcanzara, este personaje vivía como rey mientras el pueblo veracruzano se las veía negras. Según reveló la revista Proceso, Duarte tenía un chef que le preparaba comida gourmet, principalmente española, italiana y mediterránea. Mientras tanto, miles de familias veracruzanas no tenían ni para los frijoles.
Pero la vida da muchas vueltas, y cuando fue detenido en Guatemala tras huir como cobarde, la realidad le pegó duro. Las autoridades guatemaltecas confirmaron que en prisión solo tenía acceso a arroz, frijoles y huevos. Un menú que le costaba al gobierno de ese país apenas 27 pesos con 83 centavos mexicanos.
La huelga de hambre del corrupto: teatro político en 16 actos
En julio de 2017, después de ser extraditado a México, Duarte montó su numerito: una huelga de hambre acusando "persecución política". ¡Qué cinismo! El mismo que se robó millones del pueblo veracruzano ahora se hacía la víctima.
Durante 16 días, según el periodista Ciro Gómez Leyva, el exgobernador únicamente ingería miel, limón y agua. Al inicio pesaba casi 119 kilogramos, y según su hermano Cecilio, tras 11 días había perdido casi 12 kilos, más de uno por día.
Finalmente, el teatro terminó cuando decidió comer pechuga asada, verduras hervidas, agua de limón, gelatina y suero. Los reportes indicaron que su estado de salud era estable y él se encontraba "tranquilo". Claro, tranquilo después del show mediático.
La nueva realidad: apartado y cocinando sus propios frijoles
Para enero de 2018, la situación de Duarte era muy diferente a sus días de gobernador. Por seguridad, permanecía apartado de los demás reclusos y también del comedor comunitario. Sus abogados le llevaban despensa: cebolla, jitomate y "otros víveres" para que se preparara su propia comida baja en sal, grasas y azúcares.
Ahora, con nuevas acusaciones por peculado, este personaje podría pasar hasta 14 años más en prisión. Una condena que, francamente, se queda corta para todo el daño que le hizo al pueblo de Veracruz.
La justicia popular no se come con miel
Mientras Duarte jugaba con dietas y huelgas de hambre, miles de familias veracruzanas siguieron sin acceso a una alimentación digna, producto de la corrupción y el saqueo sistemático que él encabezó. Su "dieta de miel" no es más que otro capítulo patético en la historia de un político que traicionó la confianza del pueblo.
La verdadera justicia no se sirve en platos gourmet ni se endulza con miel. Se construye día a día, luchando contra la impunidad y exigiendo que los corruptos paguen por sus crímenes.