La dieta de la vergüenza: cuando Javier Duarte cambió el chef gourmet por miel con limón
¿Se acuerdan ustedes del señor Javier Duarte? Ese que se paseaba por Veracruz como si fuera el dueño del estado, mientras el pueblo se las veía negras para llevar un plato de comida a la mesa. Pues resulta que este personajito, después de robarse todo lo que pudo, terminó haciendo una "dieta" de puro limón con miel. ¡Qué ironía tan amarga!
Del chef personal al menú carcelario
Antes de que lo agarraran con las manos en la masa, don Javier se daba la gran vida con su chef personal que le preparaba platillos gourmet españoles, italianos y mediterráneos. Mientras tanto, las familias veracruzanas hacían milagros para estirar los frijolitos hasta fin de mes.
Pero como dice el dicho: "El que por su gusto muere, hasta la muerte le sabe".
La huida y la transformación
En octubre de 2016, el muy cobarde pidió licencia y se esfumó como rata por coladera. Lo encontraron en Guatemala, flaquito y barbón, tratando de hacerse el que no rompía un plato. ¡Cómo si no lo conociéramos!
En la cárcel guatemalteca, nuestro "distinguido" exgobernador tuvo que conformarse con arroz, frijoles y huevos. El menú completo le costaba al gobierno de allá apenas 27 pesos con 83 centavos. Una miseria comparado con lo que este señor se gastaba en sus banquetes mientras el pueblo pasaba hambre.
La huelga de hambre del ladrón
Cuando lo extraditaron a México en julio de 2017, el muy cínico se puso en huelga de hambre alegando "persecución política". ¡Qué cara más dura! Durante 16 días solo tomó miel, limón y agua, perdiendo casi 12 kilos.
Según su hermano Cecilio, Javier pesaba 107 kilos después de 11 días de ayuno. Una dieta forzosa que jamás hubiera hecho por voluntad propia cuando tenía el erario público a su disposición.
La justicia tiene su propia dieta
Para enero de 2018, Duarte seguía apartado del comedor común por "seguridad". Sus abogados le llevaban despensa básica: cebolla, jitomate y otros víveres para que se preparara su propia comida baja en sal, grasas y azúcares.
¡Qué diferencia con las familias veracruzanas que durante su mandato tuvieron que apretarse el cinturón mientras él se llenaba los bolsillos!
Ahora este personaje podría pasar hasta 14 años más en prisión si lo hallan culpable en el nuevo proceso por peculado. Tiempo suficiente para reflexionar sobre todas las familias que pasaron hambre mientras él se daba banquetes.
La miel con limón puede tener beneficios para la salud, según los especialistas, pero no hay nada que cure la corrupción y la falta de vergüenza. Esa enfermedad solo se cura con justicia y cárcel.