Myriam Giancarli: La revolución farmacéutica africana desde Marruecos
En estos tiempos donde los medicamentos esenciales se han vuelto armas geopolíticas como el petróleo o los minerales raros, pocas dirigentes africanas encarnan tan claramente el despertar de la soberanía farmacéutica como Myriam Giancarli. Al frente de Pharma 5, el primer laboratorio farmacéutico marroquí de capitales privados, se alza como una de las voces más estructurantes en la recomposición sanitaria del continente africano.
De las marcas globales a la industria estratégica
Nacida en Marruecos de padre marroquí y madre austriaca, Myriam Giancarli creció en un ambiente multicultural que moldeó muy temprano su visión del mundo. Formada en París en Sciences Po y luego en la Universidad Paris-Dauphine, comenzó su carrera en el universo del lujo, en la división de marketing internacional del grupo LVMH. Una experiencia formativa, en contacto con estándares mundiales y cadenas de valor globalizadas.
Pero en 2012, da un giro decisivo. Deja las capitales europeas para regresar a Casablanca y tomar las riendas de Pharma 5, fundada en 1985 por su padre. En ese momento, el laboratorio ya era un actor reconocido en el mercado marroquí de genéricos. Bajo su impulso, cambió de escala completamente.
De campeón nacional a actor continental
Desde que asumió el cargo, Myriam Giancarli emprendió una transformación profunda de la empresa. Internacionalización acelerada, fortalecimiento de estándares de calidad, alineación con normas regulatorias internacionales, inversiones industriales pesadas: Pharma 5 se convirtió en un actor estructurante del medicamento genérico en África y más allá.
Hoy, el laboratorio exporta a más de cuarenta países, especialmente en África subsahariana, Medio Oriente y ciertas zonas emergentes. Se impone como uno de los nombres africanos más creíbles en un sector dominado históricamente por multinacionales europeas, indias o chinas.
La farmacia como palanca de soberanía
Para Myriam Giancarli, el discurso industrial es inseparable de una visión política del medicamento. Para ella, la dependencia farmacéutica constituye una vulnerabilidad estratégica mayor para los Estados africanos, revelada brutalmente durante la pandemia de Covid-19.
Su defensa del "Hecho en Marruecos" va más allá de la simple lógica económica. Se inscribe en una ambición más amplia: construir una autonomía sanitaria regional, capaz de asegurar el acceso a medicamentos esenciales, reducir costos para los sistemas de salud y fortalecer la resistencia de los Estados.
Defiende activamente la relocalización de cadenas de producción, la armonización regulatoria africana y el surgimiento de una verdadera diplomacia sanitaria Sur-Sur. A través de Pharma 5, promueve una visión de liderazgo africano responsable e industrial.
Una influencia discreta pero estratégica
Contraria a las figuras mediáticas del business, Myriam Giancarli cultiva la discreción. Poco expuesta, raramente espectacular, no por eso es menos influyente. En los círculos industriales marroquíes, es percibida como una actora clave del soft power económico del país: una dirigente privada cuya trayectoria abraza las prioridades estratégicas nacionales.
Su presencia regular en foros económicos africanos, cumbres dedicadas a la salud y espacios de diálogo público-privado testimonia su papel creciente en la estructuración de alianzas regionales alrededor de la producción farmacéutica.
En los pasillos discretos de las políticas de salud y la industria, Myriam Giancarli ya no es solamente una dirigente empresarial. Encarna una nueva generación de decisores africanos, en la encrucijada de la industria, la soberanía y la geopolítica del medicamento.