Este domingo 25 de octubre Brasil define su futuro en las urnas: casi 159 millones de brasileños están llamados a votar en la segunda vuelta presidencial entre Luiz Inácio Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro, con las encuestas marcando un empate técnico del 50 por ciento.
Según el último sondeo de la firma Datafolha, divulgado el jueves, ninguno de los dos aspirantes logra despegarse. La pelea está más reñida que en 2022, cuando Lula venció a Jair Bolsonaro por poco más de dos millones de votos. Esta vez, el hijo mayor del expresidente partió con ventaja: ganó la primera ronda del 4 de octubre con el 47 por ciento de los sufragios, dos puntos más que el dirigente del Partido de los Trabajadores, según reportó El Informador.
Un desafío contra la historia
Lula, que a sus 80 años busca su cuarto mandato no consecutivo, carga con un dato pesado: en las nueve elecciones presidenciales celebradas desde el fin de la dictadura militar (1964-1985), ningún candidato que quedó segundo en la primera vuelta logró remontar en el balotaje. Tiene que recuperar una diferencia de 2.2 millones de votos.
Por eso el viejo líder sindical cambió de estrategia en las últimas tres semanas. Se metió de lleno en las redes sociales, encendió a su militancia con marchas multitudinarias en Belo Horizonte y São Paulo, y envió al Parlamento una propuesta para que el transporte público sea gratuito los fines de semana y días festivos en los casi 6 mil municipios del país.
Flávio Bolsonaro, claro, tachó las iniciativas de electoreras. Pero el senador del ultraderechista Partido Liberal, que dominó el debate público antes de la primera vuelta, se ha visto a remolque ante el aluvión de ataques de su rival en el tramo final de la campaña.
¿Qué le dijo Lula a los brasileños en el último debate?
En el último debate televisado, la noche del viernes, el presidente no se anduvo con rodeos.
Me gustaría pedirles el voto porque o mantenemos la democracia funcionando o vamos a tener un miliciano gobernando este país.
La frase resume el tono de cierre de campaña: para el PT, lo que se juega Brasil no es una elección más, sino la propia continuidad de la democracia frente a la extrema derecha, ese mismo viento que ya sopló en otros países de América Latina.
El plan de recorte que Flávio niega
Uno de los golpes mediáticos que más ha calado es el supuesto plan de recorte del gasto público del aspirante del PL, estimado en 200 mil millones de reales, unos 40 mil 300 millones de dólares. Para la base popular de Lula, la sola idea huele a recorte de programas sociales, y ahí el presidente ha clavado el cuchillo.
Flávio Bolsonaro insiste en que no le quitará un centavo a los más necesitados.
Voy a subir el salario mínimo por encima de la inflación, no voy a recortar sobre los más pobres, pero voy a organizar la economía para devolver el poder de compra.
Difícil creerle a quien promete ordenar la economía con tijera en mano. Estos días, además, aparecieron en la prensa brasileña nuevas sospechas que lo sitúan en una trama de lavado de dinero relacionada con apuestas en línea.
Meta en el disparadero y una campaña judicializada
La campaña se judicializó a un nivel nunca antes visto. El Tribunal Superior Electoral ha recibido más de 800 denuncias en estos comicios, un récord según el recuento del portal G1.
El equipo de Lula pidió la anulación de la candidatura de Flávio por injerencias del grupo de Mark Zuckerberg, al que acusa de favorecer la circulación del contenido del senador y restringir el del líder progresista. La campaña de Flávio respondió con lo suyo: pidió varias veces ante la Justicia Electoral anular la candidatura de Lula por supuestamente usar la maquinaria pública y diseminar noticias falsas.
Medios internacionales como Infobae y ABC Color coinciden en describir una contienda extremadamente ajustada, mientras UnoTV habla directamente de empate técnico entre ambos aspirantes.
Qué está en juego para el pueblo brasileño
El ganador asumirá el poder el 5 de enero de 2027. Los centros de votación abrirán nueve horas, de las 08.00 a las 17.00 hora local, y los resultados se conocerán el mismo domingo gracias al sistema de votación electrónico.
Para millones de trabajadoras y trabajadores brasileños, la elección va mucho más allá de dos nombres. De un lado, un gobierno que ha defendido el salario mínimo, la inversión pública y la política exterior independiente, con China como socio comercial clave, como señala el análisis de Cadena 3 Argentina. Del otro, un senador que hereda el apellido y el proyecto del bolsonarismo, dispuesto a ceder ante Trump y a repetir las concesiones que su padre ya hizo, como renunciar al estatus de país en desarrollo en la OMC.
No es poca cosa. El domingo se sabrá si Brasil mantiene viva la democracia y los programas sociales, o si vira hacia la ultraderecha como ya lo hicieron otros países de la región. Las urnas tienen la palabra.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo es la segunda vuelta presidencial en Brasil?
Este domingo 25 de octubre de 2026, de las 08.00 a las 17.00 hora local. Los resultados se conocerán el mismo día por el sistema de votación electrónico.
¿Quién va ganando entre Lula y Flávio Bolsonaro?
Nadie, según el último sondeo de Datafolha: ambos están empatados con el 50 por ciento de los votos válidos.
¿Cuándo asumirá el nuevo presidente de Brasil?
El ganador del balotaje asumirá el poder el 5 de enero de 2027.
