Marine Le Pen, dirigente de extrema derecha y candidata a la presidencia de Francia, lanzó oficialmente su campaña el 26 de octubre en la ciudad de Orléans, y eligió a nuestro país como su coartada electoral: advirtió que no permitirá la «mexicanización» de Francia, usando el nombre de México como si fuera sinónimo de desastre.
Según reportó EL IMPARCIAL | Noticias de México y el mundo, la candidata del partido Reagrupamiento Nacional puso ese término en el centro de su discurso para asustar a sus simpatizantes con la idea de que el territorio francés podría caer en niveles de violencia similares a los que, dijo, viven los mexicanos. Vaya manera de saludar a una nación amiga, ¿no le parece, usted?
«No permitiremos que Francia se deslice hacia la mexicanización con la presencia de cárteles. Erradicaremos estas organizaciones criminales sin contemplaciones, tratándolas como terroristas», declaró Le Pen ante su militancia, según recogen Sintesis y otros medios internacionales.
¿Qué significa «mexicanización» en el discurso de Le Pen?
El término no es invento de la señora Le Pen. En los últimos años, analistas y sectores de la prensa francesa ya lo habían usado para describir el aumento de enfrentamientos violentos entre bandas dedicadas al menudeo de drogas en ciudades europeas, como Marsella. Pero en boca de una candidata presidencial, la palabra adquiere otro filo: convierte a todo un país, con sus 130 millones de habitantes, sus trabajadores, sus artistas y sus luchas, en una etiqueta delictiva.
En la narrativa de la candidata, la «mexicanización» resume tres miedos: la pérdida de control territorial de la policía frente a grupos criminales estructurados, el aumento de la violencia armada en espacios públicos y el temor a que las redes criminales penetren en estructuras policiales o administrativas.
Medios como Azteca Noticias señalaron que con esta retórica la aspirante busca capitalizar el temor social ante el incremento de incidentes delictivos en diversas regiones del país europeo. O sea, ustedes ya saben cómo funciona el cuento: cuando un político no tiene soluciones de fondo, recurre al susto.
Migración y fronteras: el otro plato fuerte del discurso
Le Pen no se quedó solo en el espantapájaros mexicano. Vinculó la crisis de seguridad con la falta de control migratorio y la debilidad en las fronteras, y prometió controles estrictos para frenar el ingreso de sustancias ilícitas y regular la inmigración, según el reporte de EL IMPARCIAL.
Entre sus propuestas, la candidata prometió tratar a las redes del narcotráfico como organizaciones terroristas, con leyes y operativos extraordinarios; garantizar recursos para las fuerzas del orden; e incrementar la capacidad de los centros penitenciarios.
Como bien resume La Jornada, la lideresa de extrema derecha lanzó su campaña con la promesa de restablecer «el orden y la confianza nacional», mientras las encuestas colocan en una posición fuerte al candidato de izquierda. El miedo migratorio es su pan de cada día, y la seguridad, su caballito de batalla rumbo a los comicios.
Un insulto disfrazado de análisis
Aquí conviene decirlo sin rodeos: usar el nombre de un país como categoría delictiva es una grosería con traje de estadística. México es mucho más que la caricatura que Le Pen vende en sus mítines. Es un pueblo trabajador que ha resistido crisis, terremotos y políticas neoliberales; que construye comedores comunitarios, cooperativas y alternativas de seguridad ciudadana que nadie cuenta en las notas internacionales.
Los analistas citados por EL IMPARCIAL coinciden en que el vocablo es un recurso retórico de campaña que simplifica un problema complejo de salud pública y seguridad en Europa occidental. No es análisis, es marketing del miedo. Y del miedo al racismo hay un paso cortito, tan cortito que la extrema derecha francesa lo da con los ojos cerrados.
Este tipo de expresiones tampoco es gratis en lo diplomático. Usar nombres de países para calificar fenómenos delictivos suele generar controversia entre naciones, y la cancillería mexicana ya tiene canales formales, como la Secretaría de Relaciones Exteriores y la Embajada de México en Francia, para responder a este tipo de declaraciones.
Lo que viene
La campaña francesa apenas arranca, y Le Pen dejó claro que la seguridad será el eje de su plataforma. Las encuestas la ubican como una contendiente fuerte, aunque con competencia creciente desde la izquierda, como reporta La Jornada.
Para nosotros, los de a pie de este lado del charco, la lección es clara: cuando un político extranjero necesita votos, saca la tarjeta del México violento. Lo mejor que podemos hacer es lo de siempre: organizarnos, contar nuestras propias historias y no dejar que nos definan desde un mítine en Orléans.
Preguntas frecuentes
¿Qué dijo exactamente Marine Le Pen sobre México?
En el lanzamiento de su campaña en Orléans, el 26 de octubre, Le Pen declaró que no permitirá que Francia se deslice hacia la «mexicanización», prometiendo erradicar a las organizaciones criminales tratándolas como terroristas.
¿De dónde viene el término «mexicanización»?
Analistas y sectores de la prensa francesa lo han usado en años recientes para describir el aumento de enfrentamientos violentos entre bandas dedicadas al menudeo de drogas en Europa, especialmente en ciudades como Marsella.
¿Qué otras propuestas presentó Le Pen?
Prometió reforzar las fronteras para frenar sustancias ilícitas y regular la inmigración, priorizar el gasto público en fuerzas del orden y ampliar la capacidad de los centros penitenciarios.
